Con el calor nadie quiere prender el horno, pero el antojo por algo dulce permanece intacto. Es en este punto que entran en juego las tortas heladas, y, en este caso, la de arándanos. En muy pocos pasos podés preparar una torta helada de arándanos, mega rica y fácil de hacer. A continuación te compartimos la receta.
Receta de torta helada de arándanos
El arándano es una de las frutas más baratas en época de calor en Argentina, además de fácil de conseguir. Además de comerlo con un yogur o ponerlo en una ensalada de frutas, podés convertirlo en la estrella de un postre: torta helada de arándanos. A continuación te dejamos los ingredientes que vas a necesitar y los pasos que tenés que seguir.
Ingredientes
- 200 g de galletitas dulces (tipo vainilla o María)
- 100 g de manteca derretida
- 300 g de arándanos (frescos o congelados)
- 1 lata de leche condensada
- 200 ml de crema de leche
- Jugo de 1 limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
- Preparar la base: triturá las galletitas hasta que queden bien finas. Mezclalas con la manteca derretida y volcá la preparación en un molde desmontable. Presioná bien y llevá al freezer por 15 minutos.
- Hacer el relleno: procesá los arándanos hasta obtener un puré. En un bowl, mezclá el puré con la leche condensada, el jugo de limón y la esencia de vainilla.
- Incorporar la crema: batí la crema de leche hasta que esté semimontada y sumala a la mezcla anterior con movimientos envolventes.
- Armar la torta: volcá el relleno sobre la base fría y emparejá la superficie.
- Llevar al frío: freezá la torta durante al menos 4 horas, o hasta que esté bien firme.
Para que la torta helada de arándanos sin horno tenga una textura cremosa y se corte sin dificultad, es clave respetar los tiempos de freezer. Lo ideal es dejarla enfriar un mínimo de cuatro horas, aunque si se prepara con anticipación, conviene mantenerla congelada de un día para el otro. Antes de servir, se recomienda retirarla del freezer entre 10 y 15 minutos para que el relleno se ablande levemente y los sabores se perciban mejor. Además, usar un molde desmontable facilita el desmolde.
Otro tip importante es la elección de los arándanos, ya que, si son frescos, aportan un sabor más suave y natural, mientras que los congelados intensifican el color y el gusto del relleno. En ambos casos, es fundamental procesarlos bien para evitar grumos.
