Lejos de la vorágine de las noticias, el calor agobiante y la incertidumbre que reina en la agenda local, Mario Massaccesi decidió buscar refugio en un escenario totalmente distinto. El periodista se fue de la Argentina y eligió el frío del invierno europeo para sus vacaciones.
El destino elegido fue Copenhague, Dinamarca. Desde allí, Massaccesi comparte con sus seguidores de Instagram un diario de viaje donde lo que prima es el asombro por el orden, el silencio y la calidad de vida. "Bienvenidos a una de las ciudades más felices del mundo", anunció al llegar.
Uno de los puntos que más impactó al conductor fue la seguridad. Massaccesi no pudo evitar remarcar un detalle que aquí sería impensado: "Vayas donde vayas, las bicicletas no están atadas. Están sin ningún tipo de candado, ni cadena, ni absolutamente nada. Libres", relató, fascinado por lo que sucede en las calles.
Además, destacó que se trata de "la ciudad del silencio". Lo comprobó apenas se subió al tren desde el aeropuerto, una opción económica que lo sorprendió por la ausencia total de ruidos molestos. "Contaminación auditiva o sonora: cero. No se puede creer el silencio que hay en el tren", comentó.
Los paisajes
A pesar de las bajas temperaturas y la nieve, Massaccesi se mostró activo recorriendo los puntos turísticos, como la famosa iglesia con cúpula en espiral y los canales rodeados de casas de colores. También hizo hincapié en la salud ambiental: "Esta mañana me fijé la calidad del aire: muy buena. Contaminación prácticamente cero". Entre estatuas que homenajean a los trabajadores navales y caminatas sobre calles con sal para evitar resbalones por el hielo, el periodista disfruta de su "exilio" temporario en un entorno de paz absoluta, antes de volver a la Argentina.
