El 31 de mayo, Teatro Vorterix será escenario de la segunda edición de Alerta Rock, un festival que en muy poco tiempo logró convertirse en una radiografía precisa de lo que está pasando hoy con la escena guitarrera argentina.
En tiempos donde durante años se habló del supuesto “fin del rock”, el festival reúne a bandas de distintas generaciones y estéticas, Los Espíritus, Joystick, Ryan, La Grecia y Los Aspirantes, para demostrar exactamente lo contrario, el rock no solo sigue vivo, sino que volvió a convertirse en refugio generacional, lenguaje político y espacio de pertenencia.
No es casualidad. Después de años dominados por la explosión urbana, la escena post pandemia empezó a mostrar otra vez a pibes de 18, 19 o 20 años llenando shows de bandas, usando remeras de los Stones, escuchando a Charly García, Luis Alberto Spinetta o Andrés Calamaro, y encontrando en el rock una identificación más cercana que en la lógica de la estrella inalcanzable del pop o el urbano.
Los Espíritus: “El rock and roll es una música clásica”
Si alguien puede hablar de permanencia es Los Espíritus. Con más de una década consolidando una identidad propia entre el blues psicodélico, el rock barrial y la mística latinoamericana, llegar a compartir cartel con bandas mucho más jóvenes no se vive como una distancia generacional, sino como una continuidad natural.
“Está buenísimo ver que el rock and roll siga ahí, con esa frescura primaria. Es una música clásica, un sonido clásico. No pasa de moda”, explican.
La banda ya compartió escenario con La Grecia y destacan justamente eso: la energía joven, esa cosa “Rolling Stone bien tradicional”, como la definen ellos. También mencionan grupos como Autos Robados, Camionero y Los Magos como parte de una camada nueva que viene empujando fuerte.
Pero si algo remarcan como clave para sostenerse no tiene que ver con la fama sino con el oficio: “Esto hay que vivirlo como cualquier trabajo. Como un carpintero. Si te creés el póster, cagaste”.
En Vorterix prometen un set contundente, una especie de “picadito” de todos sus discos, con la lógica festivalera de ir a lo esencial: “Aprendimos a disfrutar los shows cortos. Nosotros jugamos todas finales”.
La Grecia: el hambre de tocar
Si Los Espíritus representan la permanencia, La Grecia encarna el presente inmediato. Con integrantes de entre 19 y 21 años, vienen construyendo una de las propuestas más intensas y comentadas del nuevo rock local.
Su reciente Niceto explotado terminó de confirmar algo que ya se venía sintiendo en el circuito, hay una nueva generación que quiere tocar fuerte, llenar salas y hacer del vivo el centro de todo. “Fue el mejor show de la historia del mundo”, dicen entre risas sobre esa fecha, donde presentaron formalmente su último disco, tocaron temas inéditos y expandieron la formación con coristas y teclados.
Pero más allá del chiste, hay una certeza, están trabajando obsesivamente en el próximo material. “Estamos haciendo una bolsa de temas. Queremos llegar con 40 demos para poder elegir bien”.
También destacan algo fundamental, girar por el conurbano. Para ellos, ahí está gran parte del verdadero termómetro de una banda. “Buenos Aires es gigante. Hay que tocar por todos lados para que nadie se lo pierda”.
Sobre compartir grilla con Los Espíritus y Ryan, no esconden entusiasmo: “Ryan fue la primera banda de pibes de nuestra edad que empezó a juntar público. Los respetamos mucho”.
Los Aspirantes: romper un poco todo
Los Aspirantes llegan con Il Hacha todavía girando fuerte desde su lanzamiento en 2025. El disco los llevó por Uruguay, el conurbano y distintas salas donde fueron consolidando una identidad que mezcla potencia, urgencia y una búsqueda muy clara, hacer del rock una forma de reacción.
“El rock siempre fue reacción, y ahora también. Hoy eso es muy necesario”, cuentan. Ellos también remarcan que Alerta Rock no funciona solamente como festival sino como escena: bandas distintas, propuestas distintas, pero una misma necesidad de empujar juntas.
“Todas las bandas estamos en el mismo círculo. Eso es lo importante”. Para Vorterix preparan invitados sorpresa y una versión más grande de su show habitual: “Venimos tocando mucho en salas chicas, así que este escenario permite otras cosas. Queremos llevar algo especial”.
Joystick: del indie al volantazo
Joystick ocupa un lugar singular, son la única representación federal del line up, llevando desde Santa Fe una propuesta que encontró su lugar dentro del nuevo rock alternativo argentino. Aunque muchas veces los ubican entre Rosario y Buenos Aires, ellos prefieren definirse de otro modo: “Somos de Chabas”.
Su lectura sobre el momento actual del rock es clarísima, después de años donde predominó el indie más contemplativo o el auge absoluto del urbano, el público empezó a pedir otra cosa. “Ahora hay gente más manija. Más necesidad de que pase algo en vivo”.
También están atravesando una nueva etapa artística, vienen de grabar un nuevo disco junto a Dante Saulino, en una búsqueda mucho más orgánica y menos perfeccionista. “Nos hizo soltar mucho. Menos cuantizar, menos computadora, más primera toma, más emoción”.
Ya adelantaron algunos singles y el festival llegará en pleno proceso de transición, una nueva etapa sonora donde, según ellos mismos dicen, hubo que “soltar un poco a Arctic Monkeys”.
Ryan: nueva era y Zafarrancho en vivo
Ryan llegará a Alerta Rock en uno de sus momentos más importantes, el 21 de mayo lanzan oficialmente Zafarrancho, su nuevo disco, y el festival será la primera oportunidad de presentar esas canciones en vivo.
La banda atraviesa una nueva etapa artística y lo vive como el comienzo de una nueva era. Con una identidad cada vez más consolidada dentro del rock alternativo argentino, Alerta Rock aparece como el escenario ideal para inaugurar ese capítulo.
Además, hay un componente afectivo fuerte, compartir cartel con bandas amigas como Joystick, La Grecia y el resto del line up convierte la fecha en algo todavía más especial.
Más que un festival
Alerta Rock no es nostalgia ni revival. No se trata de volver a 2004 ni de repetir fórmulas viejas. Lo que aparece acá es otra cosa, una nueva generación que toma esa herencia, la mezcla con su propio tiempo y vuelve a hacer del rock un lugar urgente.
No es casual que pase ahora. En momentos de crisis, incertidumbre y saturación de lo artificial, la música tocada, el error humano, la banda real y el vivo vuelven a tener peso. Como dicen Los Espíritus, el rock no pasa de moda. A veces simplemente espera su momento. Y el 31 de mayo, en Vorterix, ese momento vuelve a sonar fuerte.
Fotos: Gentileza prensa
