El suspenso escandinavo ha encontrado en el catálogo de Netflix un terreno fértil para sembrar algunas de sus historias más inquietantes, y El caso Hartung se erige como una de las piezas más logradas del género en los últimos años. Esta producción danesa captura la estética fría y minimalista del norte de Europa, especialmente en Copenhague donde se desarrolla la historia, y logra sumergir al espectador en una atmósfera de tensión constante donde el paisaje mismo parece ser cómplice de los crímenes.
¿De qué trata "El caso Hartung"?
La trama se desarrolla a lo largo de seis episodios de aproximadamente una hora, tiempo suficiente para desplegar un rompecabezas macabro. Todo comienza en un tranquilo suburbio de Copenhague, donde la policía descubre el cuerpo de una mujer asesinada en un parque infantil. El detalle que hiela la sangre es la "firma" del criminal: junto a la víctima cuelga un pequeño muñeco hecho de castañas y palillos.
La investigación recae en la detective Naia Thulin y su nuevo compañero, Mark Hess. Lo que parece un caso de asesinato aislado se vuelve personal y político cuando descubren una huella dactilar en el muñeco de castañas: pertenece a la hija de la ministra de Asuntos Sociales, Rosa Hartung, una niña que desapareció un año atrás y cuya búsqueda se había dado por cerrada tras la confesión de un sospechoso.
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El caso, basado en una tradición danesa
A pesar del realismo crudo con el que se narra la historia, El caso Hartung no se basa en un caso de la vida real, sino que es una adaptación de la novela homónima de Søren Sveistrup. Sin embargo, la serie utiliza un elemento profundamente arraigado en la cultura local: la tradición danesa de recolectar castañas en otoño.
En Dinamarca, es una costumbre nacional que los niños utilicen estos frutos para crear figuras artesanales, llamadas kastanjemænd. La serie subvierte esta inocente leyenda y práctica familiar, convirtiendo un símbolo de la infancia y la calidez del hogar en un fetiche aterrador que anuncia la llegada de un asesino implacable, transformando así una tradición folclórica en una pesadilla moderna.
Desde su estreno, la serie ha cosechado elogios por su capacidad de equilibrar el drama policial clásico, con un horror psicológico que se filtra en lo cotidiano. El caso Hartung es una buena opción para quienes buscan relatos oscuros y visualmente atrapantes, que exploren las grietas de una sociedad que aparenta perfección.
