Netflix ofrece a sus usuarios una película que es un viaje directo a los primeros años de este siglo y está entre los títulos más vistos de la plataforma. Se trata de la película Hombre en Llamas, una coproducción de acción y drama dirigida por Tony Scott. El filme representa la segunda adaptación cinematográfica de la novela de A. J. Quinnell, trasladando la historia original a un contexto latinoamericano contemporáneo.
La trama sigue a John Creasy, un exoficial de la Marina y antiguo agente de la CIA interpretado por Denzel Washington, quien lidia con el alcoholismo mientras se desempeña como guardaespaldas de la pequeña Pita Ramos (Dakota Fanning). Tras el secuestro de la niña, se desata una narrativa de justicia y redención que cuenta con un elenco de figuras internacionales como Christopher Walken, Marc Anthony, Giancarlo Giannini y Mickey Rourke.
Aunque la intención inicial de 20th Century Fox era rodar en Italia, el director Tony Scott impulsó el traslado de la historia a la Ciudad de México. Scott sostuvo que situar la trama en Nápoles durante los años 2000 restaría realismo, dado que los secuestros ya no eran un fenómeno frecuente allí; de haberse mantenido esa locación, el filme habría tenido que ser una pieza de época.
Este cambio de escenario derivó en una adaptación de los nombres de los personajes para ajustarse al contexto mexicano: Rika, Pinta y Ettore Balletto se transformaron en Lisa, Lupita y Samuel Ramos. En cuanto al casting, el proyecto barajó nombres de gran peso antes de su configuración definitiva: el rol de Creasy fue propuesto originalmente a Robert De Niro, mientras que Marlon Brando fue la primera opción considerada para encarnar a Rayburn.
La nueva serie que revivió el auge por Hombre en Llamas
La obra de A. J. Quinnell regresó a la pantalla, esta vez en formato de serie de suspenso y acción para Netflix, bajo la dirección de Kyle Killen como showrunner. Con un total de siete episodios, esta producción se estrenó el 30 de abril de 2026, ofreciendo una nueva perspectiva de la historia clásica de venganza.
En esta entrega, Yahya Abdul-Mateen II asume el rol de John Creasy, un exmercenario de fuerzas especiales cuya destreza en combate lo convirtió en una figura codiciada en el ámbito militar. La narrativa profundiza en las secuelas psicológicas de su carrera, mostrando a un hombre que padece trastorno de estrés postraumático y que enfrenta serias dificultades para reintegrarse a la vida civil.
El conflicto central surge cuando los intentos de Creasy por dejar atrás su oscuro historial se ven truncados. La trama se aleja de la redención pacífica para sumergirse en una búsqueda de justicia por mano propia, donde el protagonista debe recurrir nuevamente a sus habilidades letales ante un evento que despierta su instinto de represalia.
