El icónico poncho de La Sole y hay furor en el folklore: cuánto cuesta

La artista tiene un proyecto paralelo a la música que tiene a sus fans entusiasmados. Soledad Pastorutti vende réplicas de una de las insginias más características de su carrera.

16 de junio, 2026 | 16.48

El poncho no es solo una prenda de vestir en la historia de la música argentina; es el símbolo de una revolución cultural. A sus apenas 15 años, Soledad Pastorutti irrumpió en la escena nacional y transformó por completo el folklore con su icónico revoleo de este accesorio, un género que hasta ese momento se caracterizaba por una solemnidad acartonada.

Con una fuerza escénica inédita, la joven de Arequito conquistó los escenarios revoleando su poncho en el aire y arengando a un público que descubrió en ella una energía arrolladora. Ese gesto icónico, que marcó a fuego su trayectoria, vuelve a ser noticia tras revelarse los detalles y el valor de la réplica oficial de su indumentaria más emblemática.

Dentro del catálogo de la tienda oficial de la artista, el poncho se erige de manera indiscutida como el producto estrella de la marca. Se trata de un artículo diseñado especialmente para los fanáticos de La Sole, concebido como una réplica exacta de la prenda textil que la acompaña desde sus inicios en Cosquín.

El icónico accesorio tiene un valor de comercialización de $125.000 y posee un peso aproximado de 500 gramos y unas dimensiones de 1,40 por 1,80 metros. En cuanto a su confección, está fabricada al 100% en acrílico HB de la mayor calidad, garantizando durabilidad y fidelidad respecto al modelo original.

La Sole.

Treinta años después de aquella aparición que renovó el público de la música nativa, el poncho sigue representando la identidad de Soledad. La posibilidad de adquirir este emblema permite a sus seguidores conectar con la mística de una artista que, con un trapo al viento y una voz potente, cambió para siempre las reglas del folklore tradicional.

El emotivo momento que vivió La Sole con un fan

La cantante santafesina Soledad Pastorutti protagonizó un emotivo episodio en el sur argentino que cobró gran notoriedad tras la difusión de un registro audiovisual en plataformas digitales. El suceso tuvo lugar durante un recorrido de la intérprete por las emblemáticas instalaciones ferroviarias donde funciona el viejo expreso patagónico La Trochita.

La intención inicial del viaje era realizar una aparición sorpresa para el músico Yoel Hernández, pero la jornada decantó en un reconocimiento imprevisto hacia el abuelo de este, un hombre llamado Felipe. El agasajado, quien fuera operario de las vías y es reconocido en la zona como un testimonio viviente de la actividad de los talleres, siguió la trayectoria de la artista desde la etapa inicial de su carrera.