La Autovía Córdoba–Jesús María ya está completamente habilitada y se convierte en una ruta clave para el ingreso de turistas que llegan al norte provincial, en particular durante el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María. Con dos carriles por sentido en toda su extensión, el corredor permite un acceso más ágil, seguro y fluido desde la capital cordobesa hasta la ciudad anfitriona del tradicional evento.
La obra incluyó la finalización de la duplicación de calzada en los tramos urbanos de la Ruta 9 Norte, completando así los 41 kilómetros de autovía continua entre Córdoba y Jesús María. El último tramo habilitado, de 3,6 kilómetros, se extiende entre el empalme con la autovía y el establecimiento industrial Arcor.
Con esta intervención, el corredor pasó a contar con dos calzadas por sentido de circulación a lo largo de todo su trazado, lo que mejora de manera significativa la seguridad vial y la capacidad de circulación para los más de cinco millones de vehículos que transitan anualmente por la ruta. Además, ordena los accesos a zonas comerciales e industriales de Colonia Caroya y reduce los tiempos de viaje hacia el norte cordobés.
La autovía representa una mejora sustancial para la movilidad durante los grandes eventos turísticos y culturales de la región. En el caso del festival de Jesús María, que convoca a cientos de miles de personas cada verano, el nuevo perfil de la ruta contribuye a evitar congestionamientos y a disminuir el riesgo de siniestros viales, incluso en jornadas de alta afluencia.
Detalles de la obra
Los trabajos que finalizaron la semana pasada se desarrollaron entre los kilómetros 746 y 749,6 de la Ruta 9 Norte y garantizaron la continuidad de las dos calzadas tanto en el tramo interurbano como en las travesías urbanas de Jesús María y Colonia Caroya. La inversión total alcanzó los 13.628 millones de pesos.
Entre las principales intervenciones se destaca la construcción de un nuevo puente carretero sobre el río Carnero, de 106 metros de longitud, paralelo al existente. En el tramo interurbano se ejecutó una nueva calzada asfáltica de siete metros de ancho, con banquinas de tres y dos metros. En el sector urbano, la traza adoptó el perfil de avenida, con cordón cuneta lateral y separador central.
El proyecto incluyó además un sistema integral de drenaje para la conducción de excedentes pluviales y la incorporación de obras de seguridad vial, como demarcación horizontal, señalización vertical, defensas metálicas y mejoras en la iluminación. Con la autovía plenamente operativa, Córdoba suma una vía estratégica que no solo mejora la conectividad regional, sino que también potencia el desarrollo turístico y facilita el acceso a uno de los festivales más convocantes del país.
