Soledad Pastorutti se presentó en el Festival de Jesús María y, por motivos climáticos, debió finalizar su show antes de tiempo. La lluvia volvió a azotar al predio del famoso evento de folklore y la artista pareció quedarse con ganas de seguir cantando; el video que luego se viralizó lo demostró.
Un posteo de redes hecho por el medio Cadena 3 compartió un momento vivido por La Sole junto a varios colegas en la sala de prensa de Jesús María después de su recital: la arequitense terminó cantando zambas con euforia acompañada por todos los presentes en ese recinto. Sin dudas, el amor de Soledad por el folklore no es algo solo palpable en el escenario sino que lo demuestra en cada situación de su vida.
"Cada vez que vuelvo a este festival algo se queda en mi! Los momentos vividos, historias compartidas, el canto nuestro y la alegría de su gente linda! Feliz aniversario número 60! Jesús María… cantará", escribió Soledad Pastorutti en el pie de foto de un posteo de redes en el que compartió un momento vivido en el famoso festival. Por supuesto que en la sección de comentarios recibió mensajes como "Verte dándolo todo mientras llovia torrencialmente me demostró una vez más por qué sos la mejor", "Agradezco a Dios todos los días por haberte conocido. Sos una parte muy importante de mi vida y eso no cambia ni va a cambiar nunca" y "No habrá otra igual, sos tan grande Soledad".
El récord histórico de Soledad en Jesús María
La irrupción de Soledad Pastorutti en la música popular fue durante la década del 90; con apenas 15 años se convirtió en un fenómeno nacional y, poco tiempo después, dejó una marca histórica en el Festival Nacional de Folklore de Jesús María que aún permanece imbatida. Para entonces ya había cumplido 17 años y continuaba siendo una de las figuras más convocantes del país.
Ese hito se produjo en la edición de 1998 del tradicional festival cordobés, cuando más de 44 mil personas se acercaron para verla en vivo. La magnitud de la convocatoria fue tal que los organizadores se vieron obligados a suspender la jineteada y habilitar el campo de doma, permitiendo el ingreso del público que colmó el predio y protagonizó una de las noches más recordadas en la historia del evento.
