Netflix acaba de sumar a su catálogo una de esas series que sorprenden por su calidez, su humor inteligente y su encanto inmediato en los personajes. Se trata de Fantasmas (Ghosts), una comedia británica que ya es un pequeño clásico en el Reino Unido y que ahora desembarca en la plataforma como una opción perfecta para quienes buscan algo liviano, divertido y reconfortante para ver el fin de semana.
¿De qué se trata la comedia "Fantasmas"?
La serie sigue la historia de Alison y Mike, una pareja joven que hereda una enorme mansión rural en muy mal estado. Con la ilusión de convertirla en un hotel, se mudan al lugar sin saber que la casa está habitada por un grupo muy particular: varios fantasmas de distintas épocas históricas que murieron allí y nunca se fueron. Cada uno tiene una personalidad marcada, conflictos propios y una visión del mundo completamente distinta, lo que genera situaciones absurdas, entretenidas y reflexivas.
El gran giro llega cuando Alison sufre un accidente y, tras despertar, descubre que puede ver y escuchar a los fantasmas. A partir de ese momento, la convivencia se vuelve caótica, divertida y sorprendentemente emotiva. Fantasmas juega con el humor físico, los diálogos filosos y el choque generacional, pero también se permite momentos de ternura que le dan una profundidad inesperada.
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¿Por qué ver esta serie en el fin de semana?
En Netflix ya se encuentran disponibles tres temporadas, lo que la convierte en una propuesta ideal para maratonear. Los episodios son cortos, ágiles y muy fáciles de ver, con una duración promedio de 25 minutos, perfecta para encadenar capítulos casi sin darse cuenta. Cada temporada desarrolla mejor a sus personajes y explora nuevas dinámicas entre vivos y muertos, sin perder frescura ni ritmo.
Uno de los grandes aciertos de la serie es su elenco, integrado por actores de comedia con gran experiencia en la televisión británica, que logran que cada fantasma sea memorable. Desde un caballero medieval hasta una política de la era Thatcher, pasando por un poeta romántico y un explorador sin pantalones, todos aportan su cuota de humor y carisma.
Fantasmas no tiene grandes giros ni una profundidad en el drama: su mayor virtud es hacer pasar un buen rato de risas. Es de esas series que levantan el ánimo, sacan sonrisas genuinas y se disfrutan tanto solo como en compañía. Para quienes buscan una comedia distinta, con corazón y muy bien escrita, esta nueva incorporación de Netflix es, sin dudas, una gran opción.
