La nueva era de la Fórmula 1 tuvo un polémico inicio este fin de semana en el Gran Premio de Australia, donde varios equipos tuvieron dificultades con los nuevos motores, que son más dependientes de la energía eléctrica. De hecho, Lando Norris se perdió la FP1 por un problema en su unidad de potencia y Max Verstappen chocó en la Q1 por un problema de software que bloqueó sus neumáticos traseros al momento de frenar en una curva, aunque claro que hubo otros inconvenientes en Melbourne.
Tal es así que la mayoría de los pilotos de la grilla no están contentos con la nueva normativa, sobre todo con el importante rol que tiene la batería con estos cambios, lo cual hace que se deba frenar en plena recta para recargar la energía. El solo hecho de frenar en una recta es considerado algo “antinatural” para un deporte como la F1, pero sin dudas el piloto neerlandés fue el que más levantó la voz al respecto.
Hace unas semanas, el tetracampeón del mundo había señalado a la máxima categoría como la “Fórmula E con esteroides” y la queja fue compartida por rivales de la talla de Norris y Esteban Ocon, entre otros, que también señalaron las complejidades del reglamento. En este contexto, y sin muchas más opciones para ser escuchado, Verstappen volvió a apostar por la unión de los pilotos para exigir cambios en el transcurso del año, además de que volvió a reiterar su plan de abandonar el certamen.
“Me encanta correr, pero hay un límite”, comenzó “SuperMax” en declaraciones rescatadas por Motorsport, en las que señaló que considera que puede haber un diálogo que permita el cambio en las reglas de juego. “Creo que están dispuestos a escuchar, la FIA y la F1, pero solo espero que se tomen medidas, porque no soy el único que lo dice, hay mucha gente que opina lo mismo”, afirmó.
En este sentido, el piloto de Red Bull resaltó que pilotos y fanáticos están unidos en contra de las regulaciones de la FIA, algo que se apreció con la cantidad de reclamos que hubo en redes sociales después de ver lo monótona que fue la carrera en el GP de Australia después de un inicio prometedor. “Tanto los pilotos como los aficionados solo queremos lo mejor para este deporte. No es que seamos críticos por ser críticos. Somos críticos por una razón, queremos que sea Fórmula 1, ya sabes, la auténtica Fórmula 1 con esteroides”, sumó Verstappen.
El rendimiento del nuevo RB22
Tras haber chocado en la Q1, Max Verstappen largó del vigésimo lugar en la grilla de partida y cerró el GP de Australia en la sexta ubicación, lo que muestra un rendimiento prometedor de cara a lo que resta de la temporada. En este sentido, el neerlandés acotó: “Sin duda, tenemos potencial en el coche. En cuanto al motor, creo que no estamos tan mal. Por el momento, creo que donde nos falta ritmo es a medias, mitad coche, mitad motor, lo cual no está mal. Son cosas que se pueden superar”.
