La falta de oportunidades en la Primera de Boca Juniors terminó marcando el futuro inmediato de Valentino Simoni, uno de los delanteros más destacados del club en 2025. Goleador de la Reserva y con un recorrido exitoso en juveniles, el atacante, de 21 años, aceptó un nuevo desafío en Independiente Rivadavia, donde buscará continuidad y rodaje. Antes de empezar esta etapa, expresó su dolor por no haber debutado con la camiseta azul y oro.
La problemática de los centrodelanteros lesionados en el plantel generó urgencia en el club para buscar reemplazantes de cara a las primeras semanas de competición, posibilidad que no tendrá Simoni. El atacante había estado muy cerca de cumplir el sueño de debutar en la máxima categoría durante el último Torneo Apertura, cuando fue convocado y ocupó un lugar en el banco de suplentes de la Bombonera. Sin embargo, los minutos nunca llegaron.
A pesar de ese desenlace, su rendimiento en Reserva fue contundente. Simoni cerró el 2025 como goleador del equipo, con 17 tantos, y se consolidó como una de las principales figuras del plantel juvenil, incluso luego de atravesar una lesión que interrumpió parte de su crecimiento.
Con el panorama definido y sin un espacio claro en la Primera, el "Xeneize" acordó su cesión a Independiente Rivadavia, recientemente ascendido a la máxima categoría del fútbol argentino. El préstamo se extendió hasta diciembre de 2026, sin cargo y con una opción de compra.
La revelación de Simoni por no tener lugar en Boca
Antes de comenzar su desafío en el elenco mendocino, Simoni habló con el diario Olé y manifestó su molestia por dejar Boca. “Llego con muchísima ilusión, pero me quedó esa espina por las oportunidades que no se dieron. Siempre soñé con debutar en Primera en Boca”, reconoció.
El delantero, más allá de irse del conjunto de Úbeda por no tener chances, explicó que hoy su cabeza está puesta exclusivamente en su nuevo club: “No pienso en Boca ahora. Estoy enfocado en Independiente Rivadavia y en trabajar para que se den cosas buenas. Falta muchísimo para pensar en el futuro”.
El futbolista oriundo de Cipoleti, además, contó que su salida se resolvió a través de su representante y que pudo despedirse de compañeros y entrenadores. “Me aconsejaron que aproveche esta oportunidad. Todos me desearon lo mejor”, señaló.
En un contexto donde Boca se encontró con problemas por las lesiones de los centrodelanteros, el club optó por priorizar otras alternativas ofensivas, dejando a Simoni sin espacio. Su caso vuelve a poner en discusión la dificultad que enfrentan muchos juveniles para consolidarse en la Primera, incluso después de destacarse durante años en las inferiores.
Un recorrido exitoso en juveniles
Simoni llegó a Boca en 2018 y pasó por todas las etapas del fútbol formativo. Vivió en la pensión y fue campeón de cinco títulos, entre ellos la Intercontinental juvenil 2023, uno de los hitos recientes del club en divisiones inferiores. “Fueron años muy buenos. Boca me dio todo y me formó como persona. Estoy agradecido a la gente de la pensión, a los profes y a los técnicos”, recordó el delantero, dejando en claro el fuerte vínculo que mantiene con la institución.
