En el marco del debate sobre la actualidad de River Plate en F90 (ESPN), Oscar Ruggeri lanzó una fuerte reflexión dirigida a Eduardo "Chacho" Coudet y la gestión del plantel frente a las decisiones sobre los jugadores que no son tenidos en cuenta.
"Yo como jugador te hablo. Como jugador... decís 'no tengo nada que ver'. Sí, tenés que ver porque sos el entrenador y sos el que está parado adelante mío", lanzó Ruggeri en medio de los rumores sobre el malestar dentro del vestuario de River entre los jugadores y el entrenador.
Con esa frase, Ruggeri puso el eje en la responsabilidad del entrenador por sobre las decisiones dirigenciales o institucionales: para el "Cabezón", el DT no puede desentenderse de lo que pasa puertas adentro del plantel, incluso cuando las bajas o las relegaciones no dependan exclusivamente de él.
"Tenés que defender": el rol de Coudet según Ruggeri
En ese sentido, Ruggeri enfatizó que el DT debe responder por el manejo del grupo frente a los futbolistas: "Hoy sacaste a mi compañero, a mi amigo, al que sea, mañana me sacás a mí, pasado sacás al otro... Tenés que defender. Tenés que defender. ¿Cuál es la parte del Chacho? El vestuario".
La frase funciona como una definición: para el excampeón del mundo, sostener el clima interno es una tarea que le compete directamente a Coudet, más allá de que las decisiones sobre continuidad de jugadores puedan involucrar también a la dirigencia.
La convivencia diaria, el punto central
Ante el debate de cómo se manejan estas situaciones en otros países o por decisión de la dirigencia, el "Cabezón" dejó en claro que la convivencia diaria afecta al grupo completo mientras los futbolistas sigan perteneciendo a la institución: "El tema es que están acá y se están yendo a entrenar a la mañana... por ahí estás desayunando junto con uno de ellos y salen en dos autos, uno va para un lado, el otro va para el otro y juegan para el mismo equipo. Quieras o no, son jugadores de River".
Esa descripción del día a día —desayunos compartidos, entrenamientos separados, autos que parten en direcciones distintas pero hacia el mismo objetivo deportivo— ilustra la tensión que, según Ruggeri, se vive puertas adentro del Millonario.
El "carrito de pescado": una comparación con otra época
Por último, Ruggeri recordó cómo se trataban históricamente los casos de jugadores no considerados y diferenció aquella época de la separación actual de los planteles: "El 'carrito de pescado' existió toda la vida. Pero en el 'carrito de pescado' entrenábamos a la mañana, nos cambiábamos todos juntos, salíamos... el 'carrito de pescado' iba para allá y los demás entrenaban con el entrenador, pero estaban ahí".
La distinción que traza el "Cabezón" es clara: más allá de que los jugadores relegados siempre existieron en el fútbol argentino, lo que cambió es el grado de separación física y cotidiana entre esos futbolistas y el resto del plantel, algo que, a su entender, profundiza el desgaste del vínculo dentro del vestuario.
