A solo días de que la pelota empiece a rodar en Estados Unidos, México y Canadá, el banco de inversión Goldman Sachs encendió la polémica al presentar su sofisticado modelo matemático predictivo para el Mundial 2026. Basado en el sistema de rendimiento histórico estadístico —conocido como ranking Elo—, el informe asegura que la Selección de España es la máxima candidata a quedarse con el título. Sin embargo, en tierras albicelestes la noticia no cayó nada mal; al contrario, el historial de fallos de la banca estadounidense alimenta la famosa ilusión argentina.
Según el comunicado oficial de Goldman Sachs, el algoritmo otorga a España un contundente 26% de probabilidades de levantar la Copa del Mundo, impulsada por su alto ranking actual y su gran momento de forma. Detrás del equipo ibérico asoman Francia con un 19%, la Selección Argentina en tercer lugar con un 14%, Brasil con el 8% e Inglaterra con un rezagado 5%.
Para justificar el tercer puesto de la Scaloneta, los analistas de Wall Street argumentaron que el modelo penaliza activamente a la Argentina debido al "bajo rendimiento típico de los campeones defensores", un fenómeno estadístico que tiende a devorarse a los últimos ganadores del trofeo. Por su parte, Francia se ve afectada por un cruce proyectado ante España en semifinales, mientras que a Inglaterra la castigan variables geográficas, un sorteo desfavorable y su propio peso histórico negativo. Goldman Sachs aclaró que estas proyecciones van en sintonía con las principales casas de apuestas, con la única excepción del equipo inglés, al que el algoritmo ve mucho más débil de lo que marcan las cuotas.
El antecedente de 2022
Lejos de preocupar a los fanáticos argentinos, este tipo de predicciones corporativas despierta una sonrisa de complicidad. La razón es simple: el "supercomputador" de Goldman Sachs ya demostró no ser infalible, y su último gran fiasco ocurrió precisamente en el Mundial de Qatar 2022.
En las vísperas del torneo asiático, el mismo modelo matemático sentenció con total firmeza que el campeón del mundo sería Brasil, derrotando a Alemania o Francia en la final. ¿Qué decía sobre la Argentina de Lionel Messi? El algoritmo auguraba un destino oscuro y pronosticaba una temprana eliminación en los cuartos de final.
La historia real ya la conocemos todos. El fútbol demostró que no se juega dentro de una hoja de cálculo: Alemania quedó eliminada en primera ronda, Croacia despachó a Brasil en cuartos de final por penales, y Argentina terminó bordándose la tercera estrella en el pecho tras protagonizar la final más emocionante de todos los tiempos.
El modelo actual combina datos duros de goles, valor de mercado del talento ofensivo, distancias de viaje y hasta factores psicológicos abstractos. Pero, tal como ocurrió en Qatar, los algoritmos de Wall Street siguen sin poder cuantificar el factor humano, el misticismo de un plantel unido, ni la Rebeldía del campeón. Que los números den favorito a otros; para la Argentina, que Goldman Sachs la vuelva a dejar de lado es, una vez más, la mejor de las señales.
Con información de Reuters
