Kimi Antonelli celebró el domingo con lágrimas en los ojos su primera victoria en la Fórmula Uno tras liderar desde la pole position un doblete de Mercedes en China, por delante de su compañero de equipo y líder del campeonato, George Russell.
El piloto italiano de 19 años se convirtió en el segundo ganador más joven de la historia de este deporte, solo por detrás del cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen, que logró su primera victoria con Red Bull a los 18 años en 2016.
Lewis Hamilton terminó en un distante tercer puesto, el primer podio del heptacampeón mundial desde que se unió a Ferrari el año pasado y el primero desde Las Vegas 2024, mientras que su compañero de equipo, Charles Leclerc, quedó cuarto tras una reñida batalla entre ambos.
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El actual campeón del mundo de McLaren, Lando Norris, y su compañero de equipo, Oscar Piastri, no pudieron tomar la salida debido a problemas con sus bólidos.
"Gracias a todos. Muchísimas gracias. Me han ayudado a cumplir uno de mis sueños", dijo Antonelli por radio tras cruzar la línea de meta.
"No tengo palabras. Para ser sincero, estoy a punto de llorar", dijo en su primera entrevista como ganador ante el público del circuito de Shanghái, antes de hacerlo.
FINAL TENSO
Fue un final de carrera tenso para el italiano, que bloqueó las ruedas y se salió de la pista a tres vueltas de la bandera de cuadros, reduciendo su ventaja sobre Russell a 7,4 segundos y terminando con una ventaja de 5,515 segundos.
Fue el segundo doblete consecutivo de Mercedes en los dos primeros grandes premios disputados esta temporada, después de que Russell se impuso a Antonelli en la prueba inaugural de Australia el pasado fin de semana.
Russell, que ganó la carrera sprint del sábado con Antonelli quinto, vio cómo su ventaja en el campeonato se reducía de 11 a cuatro puntos, con el británico con 51 frente a los 47 de Antonelli, mientras que Leclerc marcha tercero con 34 y Hamilton con 33.
"Estuve a punto de sufrir un pequeño ataque al corazón hacia el final, con im punto plano (en los neumáticos)", dijo Antonelli, el primer ganador italiano desde Giancarlo Fisichella con Renault en Malasia en 2006. "Ha sido una buena carrera".
El director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, felicitó a su compatriota, que fue el piloto más joven en tomar la salida desde la pole en un Gran Premio completo, antes de las celebraciones en el podio y la interpretación del himno nacional italiano.
Oliver Bearman fue quinto con Haas, por delante de Pierre Gasly, de Alpine, y Liam Lawson, de Racing Bulls. Isack Hadjar quedó octavo con Red Bull, tras el abandono de su compañero de equipo Verstappen, con Carlos Sainz noveno con Williams y Franco Colapinto volviendo por fin a los puntos con Alpine en décima posición, tras no haber sumado ninguno el año pasado.
PARRILLA CON 18 AUTOS
La carrera comenzó con solo 18 autos y los dos McLaren en los boxes del equipo.
El problema de Norris se detectó mucho antes de la salida, pero el monoplaza del australiano Piastri, que aún no ha completado una vuelta de carrera esta temporada tras sufrir un accidente de camino a la parrilla en Melbourne, tuvo que ser retirado de la parrilla.
"Hacía tiempo que no veía dos grandes premios por televisión", comentó.
Russell salió segundo, después de que un problema en la fase final de la clasificación redujo sus posibilidades de luchar por la pole, y también tuvo que remontar tras una salida temprana del auto de seguridad que le dejó en segunda posición en la cola para cambiar los neumáticos en Mercedes.
Antonelli había perdido terreno frente a los Ferrari, que salieron con fuerza, con Hamilton por delante de Leclerc, pero el italiano volvió a ponerse en cabeza al final de la segunda vuelta. Terminó la carrera con la vuelta más rápida, la guinda del pastel tras la pole y la victoria.
Lance Stroll, de Aston Martin, provocó la salida del auto de seguridad al detenerse en pista, y su compañero de equipo, Fernando Alonso, también se retiró debido a las vibraciones provocadas por la unidad de potencia Honda, que hicieron que el español perdiera sensibilidad en las manos.
Con Mercedes encaminándose hacia un doblete, los pilotos de Ferrari libraron una entretenida batalla con frecuentes cambios de liderazgo y duelos rueda a rueda.
"De hecho, es una batalla bastante divertida", dijo Leclerc por radio antes de que Hamilton lograra abrir una brecha entre ellos.
Hamilton se mostró de acuerdo: "Ha sido una de las carreras más divertidas que he tenido en mucho tiempo".
(Escrito por Alan Baldwin en Londres; editado en español por Carlos Serrano)
