Las repercusiones de la propuesta abandonada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de vender una participación en el Mundial siguieron causando revuelo el martes, y un medio de comunicación apuntó que tres confederaciones regionales se habían unido para intentar forzar su dimisión.
Tras tres días de una guerra interna sin precedentes en el mundo de la gestión del fútbol la semana pasada, Infantino dio marcha atrás en su plan de recaudar 4.200 millones de dólares a través de un nuevo organismo de derechos comerciales a última hora del viernes por la noche.
El dirigente, de 56 años, se disculpó por cómo la propuesta, que habría atraído inversión privada a la Copa Mundial por primera vez, había dividido al mundo del fútbol, pero su bastión del poder, antes inexpugnable, en la cúspide del organismo rector mundial quedó destrozado.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Cinco federaciones nacionales europeas, entre ellas la FA inglesa, han retirado formalmente su apoyo a la reelección de Infantino en el Congreso de la FIFA que se celebrará en Marruecos en marzo, mientras que Dinamarca ha declarado que, en cualquier caso, nunca lo iba a votar a él.
Las federaciones de Marruecos, Qatar, Kuwait, Líbano y Sri Lanka han declarado públicamente hasta la fecha su apoyo continuado al suizo-italiano, que dirige la FIFA desde 2016 y quiere permanecer en el cargo hasta 2031.
El número de federaciones que han adoptado una postura pública firme es reducido —211 federaciones nacionales votarán en el Congreso—, pero el hecho de haber tomado por sorpresa a las principales partes interesadas del mundo del fútbol con su propuesta ha hecho que Infantino pierda claramente aliados entre las confederaciones regionales.
La poderosa confederación europea UEFA y la CONCACAF, que rige el fútbol en América del Norte, América Central y el Caribe, emitieron el sábado comunicados con términos contundentes en los que afirmaban haber perdido la confianza en su liderazgo.
La Confederación Asiática de Fútbol (AFC, por sus siglas en inglés), habitualmente leal, no llegó tan lejos en sus críticas, pero pidió una reforma institucional en la FIFA tras calificar de "totalmente inaceptable" la falta de consulta sobre el plan.
Según un artículo publicado el lunes en el periódico británico The Times, la UEFA, la CONCACAF y la AFC están decididas a forzar la salida de Infantino de su cargo paralizando la FIFA e incluso poniendo en marcha sus propias competiciones si él se niega a dimitir.
La CONCACAF, la AFC y la FIFA no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios sobre esta información. La UEFA dijo que no tenía comentarios al respecto.
La UEFA ha confirmado que ha enviado una "carta de conservación de documentos" a la FIFA para recabar todo el material relacionado con el plan de Infantino, aunque todavía está sopesando si iniciar procedimientos legales al respecto.
La preocupación inmediata de Infantino será evitar la convocatoria de un Congreso Extraordinario, que se activaría si 43 o más federaciones miembro de la FIFA presentaran una solicitud formal por escrito para ello.
Después, dispondrá de siete meses para reconstruir las relaciones dañadas con sus partidarios y reforzar su posición frente a sus rivales.
Infantino, al igual que sus dos predecesores inmediatos en la presidencia, João Havelange y Sepp Blatter, construyó su base de poder fuera de Europa, donde las federaciones menos prósperas dependen de los fondos de la FIFA para seguir funcionando.
Fue a esas federaciones a las que se dirigió su controvertida propuesta, con la promesa de un dividendo de entre 20 y 40 millones de dólares a principios del próximo año para cada organismo nacional que respaldara el plan.
Los oponentes de Infantino tendrán que encontrar, antes de que finalice el plazo de presentación de candidaturas para las elecciones de la FIFA el 18 de noviembre, a un candidato capaz de representar tanto los intereses de esas federaciones como los de las asociaciones más prósperas de los bastiones tradicionales del fútbol.
Con información de Reuters
