El sindicato mundial de futbolistas FIFPRO dijo el lunes que existía una gran preocupación por el bienestar de las jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán, que se preparaban para regresar a su país tras ser tildadas de "traidoras en tiempos de guerra" por negarse a cantar el himno nacional antes de un partido de la Copa Asiática.
La campaña de las iraníes en el torneo organizado en Australia comenzó el fin de semana pasado, justo cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán, en los que murió el líder supremo de la República Islámica, Alí Jamenei.
El equipo quedó eliminado el domingo tras perder por 2-0 contra Filipinas. Los aficionados ondearon la bandera iraní anterior a 1979, abuchearon el himno nacional e intentaron impedir que el autobús del equipo se marchara después, coreando "¡Salven a nuestras chicas!" en un contexto de preocupación por su seguridad tras su silencio durante el himno.
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Más de 66.000 personas han firmado una petición en la que se pide al Gobierno australiano que garantice que las jugadoras, que se encuentran en Gold Coast, en Queensland, no se marchen "mientras persistan los temores fundados por su seguridad".
Beau Busch, presidente de FIFPRO para Asia y Oceanía, dijo que el sindicato no había podido ponerse en contacto con las jugadoras para discutir si les gustaría solicitar asilo en Australia.
"La realidad en este momento es que no podemos ponernos en contacto con las jugadoras. Es algo muy preocupante. No es nada nuevo. En realidad, lleva ocurriendo desde que la represión se intensificó en febrero y enero", declaró Busch a la prensa.
"Estamos muy preocupados por las jugadoras, pero nuestra responsabilidad ahora mismo es hacer todo lo que esté en nuestra mano para intentar garantizar su seguridad."
Busch afirmó que la organización está colaborando con la FIFA, la Confederación Asiática de Fútbol y el Gobierno australiano para garantizar que "se ejerza toda la presión posible" para proteger a las jugadoras y darles "capacidad de decisión sobre lo que sucederá a continuación".
"Es una situación realmente difícil", dijo.
"Puede que haya jugadoras que quieran volver. Puede que haya algunas jugadoras dentro del grupo que quieran solicitar asilo y quedarse en Australia más tiempo."
"LA CÚSPIDE DE LA DESHONRA"
La decisión de las jugadoras de permanecer en silencio durante el himno de Irán antes de su primer partido contra Corea del Sur fue calificada por un comentarista de la Radiotelevisión de la República Islámica de Irán como "la cúspide de la deshonra".
"Los traidores en tiempos de guerra deben ser tratados con mayor severidad", dijo el presentador Mohamad Reza Shahbazi.
Cuando cantaron el himno y saludaron antes de su segundo partido contra Australia, defensores de los derechos humanos temieron que el equipo hubiera sido coaccionado por responsables del Gobierno.
La entrenadora de Irán, Marziyeh Jafari, ha declarado que estaban deseando volver a casa. "Estamos esperando con mucha impaciencia el regreso", dijo durante la rueda de prensa posterior al partido.
La mayor parte del espacio aéreo de Oriente Medio permanece cerrado como consecuencia de la guerra.
Cuando se le preguntó si Australia concedería asilo a las jugadoras, Matt Thistlethwaite, viceministro de Asuntos Exteriores y Comercio, respondió que el Gobierno no podía "entrar en circunstancias individuales por motivos de privacidad".
"Cualquiera que desee venir a Australia o solicite un visado debe cumplir, obviamente, las condiciones, pero no puedo entrar en detalles", declaró a Sky News.
Con información de Reuters
