Oscar Ruggeri relató una curiosa anécdota de su paso por el Real Madrid durante su participación en el programa Fútbol 90 de ESPN. El exdefensor argentino contó cómo logró que el club blanco le pagara su contrato después de que el entrenador le comunicara que no sería tenido en cuenta tras el Mundial 1990.
Según relató el campeón del mundo, a pesar de que el cuerpo técnico le advirtió que no contaría con él, él decidió presentarse igual a los entrenamientos porque tenía contrato. "Yo iba, me cambiaba, el entrenador me dijo, salimos campeones, vine del Mundial 90 y me dijo, 'no te voy a tener en cuenta'", recordó Ruggeri. Ante la pregunta de qué hizo, respondió: "Nada, me seguí cambiando, yo tenía contrato, me seguí cambiando, salía a entrenar, me quedaba ahí en el entrenamiento dando vueltas, caminaba, pero me cambiaba con todos los jugadores del Real Madrid".
La situación de los extranjeros y la negociación
Ruggeri explicó que el conflicto se debía a que el Real Madrid tenía cubierto el cupo de tres jugadores extranjeros —en aquella época no existía la regla de comunitarización—. "Para que entre otro extranjero me tenía que ir", señaló. El defensor confesó que su estrategia fue "romperle los huevos" hasta que el presidente del club accedió a negociar. "Se destrabó de tanto que le rompí los huevos hasta que me arregló el presidente", afirmó.
El exfutbolista recordó que tuvo ofertas de Roma y otros clubes, pero eligió al Real Madrid porque "para mí es el mejor club del mundo, sin duda". Finalmente, la directiva le compró el contrato que tenía firmado por cuatro años. "Me vinieron a comprar. Me firmaron 4 años de contrato", dijo.
"Las calenturas se pagan"
Al ser consultado sobre cómo se resolvió la situación, Ruggeri contó que le dijo al presidente: "Señor presidente, las calenturas se pagan". El club terminó pagándole la totalidad del contrato y él se fue libre, sin ser transferido a otro equipo. "No me mandaron a otro lugar", aclaró. El defensor destacó que, aunque la salida tuvo un costo económico para el club, él se fue en buenos términos y disfrutó de su paso por el club merengue.
