Cuando Paraguay se enfrente el domingo a Francia en los octavos de final del Mundial, el portero Orlando Gill tendrá en mente algo más que la victoria.
Además de un lugar en los cuartos de final, espera recuperar una camiseta muy querida de su etapa como internacional juvenil, una que se vio obligado a vender hace años por dificultades económicas.
Tras el debut de Gill con la selección absoluta de Paraguay en septiembre de 2025, su pareja, Melissa Ávalos, reveló los sacrificios que había supuesto su ascenso, explicando que había vendido su equipación deportiva para mantener a la familia mientras su hijo recién nacido luchaba contra graves problemas de salud.
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Meses más tarde, el portero se convertiría en el héroe de Paraguay en una dramática victoria en la tanda de penaltis contra Alemania.
"Nuestro hijo luchó por su vida, y su papá siempre estuvo siempre a su lado", escribió Ávalos en Instagram después de que Gill debutara con la selección de Paraguay contra Perú en un partido de clasificación para el Mundial.
"Vendió todo: su camiseta de la selección sub-20, que ni siquiera pudo quedarse como recuerdo, así como su ropa y sus botas de fútbol. Literalmente, lo vendió todo", agregó.
El camino de Gill hacia la selección de Paraguay no fue nada fácil.
El jugador, de 26 años, no logró hacerse un hueco en el San Lorenzo paraguayo antes de fichar por el San Lorenzo argentino en 2024, donde una oportunidad inesperada transformaría su carrera.
Según la prensa, Gill se vio obligado a asumir la titularidad tras la lesión de Facundo Altamirano y los intentos fallidos del San Lorenzo por fichar a Keylor Navas y Andries Noppert.
Gill mantuvo su portería a cero en nueve de los 16 partidos del Torneo de Apertura, lo que le valió su primera convocatoria con la selección antes de convertirse en el portero titular de Paraguay bajo las órdenes de Gustavo Alfaro.
Su participación en el Mundial comenzó con una derrota por 4-1 ante Estados Unidos, pero se recuperó con dos partidos sin encajar goles contra Turquía y Australia, lo que ayudó a Paraguay a clasificarse en el Grupo D como uno de los mejores terceros y a enfrentarse a Alemania, cuatro veces campeona del mundo.
Después de que Gill ofreciera una actuación heroica y detuviera los tiros de Kai Havertz y Nick Woltemade, infligiendo a Alemania su primera derrota en la tanda de penaltis de un Mundial, volvió a salir a la luz la historia de cómo en su día vendió su equipación deportiva para mantener a su familia.
Se supo que su antigua camiseta de la selección sub-20 había sido comprada por su amigo Pedro Suárez.
Suárez, que compró la camiseta por 200.000 guaraníes (32.90 dólares), dijo que le había enviado un mensaje a Gill para decirle que se la devolvería sin costo alguno.
"Le dije: 'No te preocupes por la camiseta, te la guardaré bien. Pero tienes que ganar a Francia''", contó Suárez a NPY.
En el camino de Gill se interpone quizás la delantera más temible del torneo, liderada por Ousmane Dembélé, Michael Olise y el máximo goleador ex aequo, Kylian Mbappé.
(1 dólar = 6,079.9000 guaraníes)
Con información de Reuters
