Giro inesperado en River: Parma ofreció dinero por Scarlato tras la amenaza de judicializar

River Plate recibió una oferta inesperada de un club europeo por la joya que se fue de Argentina por la patria potestad. El caso ya llegó a la FIFA y abre un nuevo capítulo.

22 de enero, 2026 | 11.58

El conflicto por la salida de una de las joyas de inferiores de River Plate sumó, en las últimas horas, un capítulo inesperado. Luego de semanas de tensión, cruces públicos y una denuncia ante la FIFA, el "Millonario" recibió una propuesta formal de Parma por Luca Scarlato, para reconocerle al club de Núñez un porcentaje de una futura venta. El giro sorprendió a la dirigencia y reavivó un caso que tomó importancia en el fútbol formativo argentino.

La forma en que se marchó Scarlato, una de las principales promesas de las Inferiores de River, generó un fuerte impacto puertas adentro y afuera del club. El juvenil dejó la institución amparado en la patria potestad, un mecanismo legal que permite a los futbolistas menores rescindir su vínculo sin compensación económica para el club formador.

La noticia provocó un inmediato malestar en el conjunto de Núñez, donde consideran que se vulneró el trabajo de formación y una inversión sostenida durante años. El caso escaló rápidamente y la dirigencia decidió pasar del ámbito deportivo al institucional y legal.

Cruces, acusaciones y tensión entre las partes

Tras hacerse pública la salida del juvenil, las declaraciones cruzadas no tardaron en aparecer. Lorena Cuervo, madre del futbolista, defendió al representante Martín Guastadisegno y apuntó directamente contra River, al asegurar que el club “no cuidó” al jugador y responsabilizar a la dirigencia por el desenlace.

Desde el lado del Millonario, la respuesta fue contundente. La institución rechazó esas acusaciones y defendió el trabajo del área médica y formativa, marcando que nunca se obliga a un juvenil a jugar lesionado y que siempre se prioriza lo humano por sobre lo deportivo.

La denuncia de River ante la FIFA

El conflicto se profundizó en los primeros días del año, cuando River presentó una denuncia formal ante la FIFA contra el representante del futbolista. El club sostiene que la salida anticipada de Scarlato se dio mediante una maniobra que perjudicó su patrimonio y el proceso formativo, al tratarse de un jugador sin contrato profesional.

La denuncia incluyó un pedido para que se analice la licencia del agente como representante FIFA, argumentando que no sería un hecho aislado y que existen antecedentes similares. El caso generó un fuerte respaldo institucional por parte del fútbol argentino.

Parma apareció en escena y cambió el escenario

Cuando todo parecía encaminado hacia una resolución judicial, desde Italia llegó una señal inesperada. Parma, club que se quedó con el juvenil, abrió negociaciones con River para reconocerle un porcentaje de una futura venta de Scarlato.

La primera propuesta fue rechazada por el "Millonario", aunque las charlas continúan. Las conversaciones se activaron luego de que River advirtiera que, de no alcanzar un acuerdo, avanzaría sin escalas por la vía legal ante los organismos internacionales. Este movimiento fue leído en Núñez como un reconocimiento implícito del conflicto y una señal de que el club italiano busca evitar mayores complicaciones.

En paralelo, River también notificó la situación a otros clubes interesados en el juvenil, como Milan y Sampdoria. Ambas instituciones italianas finalmente desistieron de avanzar en su contratación, al considerar el contexto legal y la tensión existente.

Scarlato era señalado como una de las grandes promesas de las Divisiones Inferiores, lo que explica la rápida intervención de varios equipos europeos y la firme postura del club argentino.

La postura de la AFA y un precedente clave

El caso Scarlato también aceleró decisiones a nivel local. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) resolvió que los futbolistas menores que abandonen sus clubes mediante la patria potestad, sin acuerdo institucional, no serán convocados a las selecciones juveniles.

Desde la AFA explicaron que la medida busca proteger la inversión de los clubes formadores, que no solo entrenan futbolistas, sino que brindan educación, contención social, nutrición y acompañamiento integral durante años. La resolución fue respaldada por River Plate y otros clubes, que ven en este tipo de salidas un riesgo creciente para el desarrollo del fútbol argentino.