Polvorientas canchas escondidas entre la pobreza y el anhelo infantil de vestir la camiseta de Ecuador marcaron los primeros pasos de varios futbolistas de la selección, que en pocos días podrán cumplir el sueño de representar a su país en el Mundial.
Joel Ordoñez, Nilson Angulo, Alan Minda y Jordy Caicedo podrían estar entre los 26 futbolistas que representen a Ecuador en el torneo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, que comparten este pasado junto con historias de superación.
Jordy Caicedo, de 28 años, nació en un barrio marginal y peligroso de la sureña localidad de Machala. "Soy un chico de las calles de Ecuador que básicamente se tuvo que aferrar al fútbol para poder sacar a la familia adelante. Fue muy duro vivir en ese barrio", recordó el futbolista en una entrevista con ESPN en enero.
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Ordóñez, por su parte, vivía en un suburbio de Guayaquil. A los 22 años juega en el Club Brujas de Bélgica, y reportes de prensa señalan que habría un acuerdo para que después del Mundial sea transferido a la Juventus de Italia.
Su familia de origen humilde tuvo que hacer sacrificios para que Ordóñez pudiera cambiar las canchas improvisadas en las calles de su barrio por un centro de entrenamiento a una hora de Guayaquil. De niño soñaba con hacer goles y comenzó de delantero, pero en un partido amistoso las divisiones inferiores lo colocaron como defensa.
Muchos lo ven como el potencial líder en la selección ecuatoriana por su tranquilidad y su capacidad para organizar a sus compañeros. "Algo me decía que podía ser un gran zaguero (...) Era buen delantero, pero era mejor defendiendo", dijo Luis Medina, su primer entrenador, en una entrevista con el diario Expreso.
El caso más emblemático de superación es el del mediocampista Moisés Caicedo, quien a los 24 años es la gran figura del "Tri" y brilla en el Chelsea.
Caicedo, conocido como "Niño Moi" y quien jugará su segundo Mundial, comenzó sus sueños futbolísticos en la cancha "El Hueco", en un humilde barrio de la provincia costera de Santo Domingo.
"Moisés fue uno de los chicos que más claro tenía sus objetivos", dijo Galo Rodríguez, exentrenador de Caicedo, Willian Pacho y Piero Hincapié en su formación en el club local Independiente del Valle, a Reuters.
"Los que han llegado son los chicos que siempre pensaban en grande, eran muy disciplinados, siempre tuvieron muy marcado lo que querían, para ello trabajaron y están ahí los resultados".
Rodríguez actualmente es el director deportivo de las 38 academias de fútbol Niño Moi 23, un proyecto que impulsa Caicedo para brindar oportunidades y facilidades a unos 1.500 niños y jóvenes del país.
Por su parte, los sueños de Pacho -actualmente en Paris Saint-Germain-, Angulo -delantero del inglés Sunderland-, y Leonardo Realpe -defensa del FC Famalicão de Portugal-, se forjaron en la pequeña ciudad de Quinindé, cerca de la frontera con Colombia, donde los niños miraban al fútbol como la esperanza para salir de la pobreza y escapar de la inseguridad.
"Me gustaba el fútbol, pero no tenía idea de lo que podía hacer. Es un sueño, estoy cumpliendo cosas que antes veía en otros jugadores", confesó Pacho, quien lleva el número 51 en homenaje a su madre, quien murió el mismo día en que debutó en el fútbol profesional.
Ecuador aspira, en su quinta participación mundialista, a mejorar el resultado que obtuvo hace dos décadas cuando pasó a octavos de final en el torneo disputado en Alemania. Integra el Grupo E junto a Costa de Marfil, Curazao y Alemania.
El estratega de la selección, Sebastián Beccacece, ha destacado el apoyo familiar y la humildad de los jugadores como clave de su éxito en el fútbol mundial y el precio que desde pequeños han tenido que pagar para cumplir sus aspiraciones.
"Nos muestran cuando llegan, pero nadie cuenta cómo lo hacen porque todo tiene un precio, el precio de estar lejos de casa, en lugares de exigencia, sabiendo que hay poca chance de llegar", dijo Beccacece a periodistas días atrás. "La dificultad que conlleva llegar a estos lugares de privilegio habla de una fuerza de espíritu notable".
Con información de Reuters
