La tenista estadounidense Madison Keys dijo el viernes que está disfrutando en su regreso al Abierto de Australia como defensora del título y que está ansiosa por conseguir una foto con su nombre en el túnel de campeones para enviársela a su madre.
Keys, que conquistó su primer título de Grand Slam en el torneo el año pasado, dijo que aún se está acostumbrando a la experiencia surrealista de verse inmortalizada en Melbourne Park.
"Hay una foto muy buena mía con el trofeo en la mano. Es algo con lo que sueñas en tu carrera", declaró a la prensa.
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"Todavía no he visto mi nombre en el túnel. Espero poder entrar allí cuando no haya nadie más para poder hacerme una foto y enviársela a mi madre", señaló. "Siempre me he acordado de pasar por ese túnel y ver todos los nombres y todo eso. Fue como un momento de pellizcarme, en el que pensé: 'Vaya, voy a estar ahí arriba'".
La jugadora de 30 años, que el año pasado derrotó a la número dos del mundo, Iga Swiatek, y a la número uno, Aryna Sabalenka, en las semifinales y en la final, reconoció la presión que supone defender su primer título de Grand Slam, pero también afirmó que acepta el reto.
"Aunque llevo mucho tiempo en el circuito, es mi primera experiencia como defensora del título", declaró. "Estoy intentando aceptarlo y asimilarlo, porque creo que muchas veces miramos atrás y nos arrepentimos de que, incluso en los momentos difíciles, de estrés, presión y todo eso, no encontramos toda la parte divertida".
Pese a su victoria del año pasado, Keys dijo que su vida no ha cambiado tanto: "Es curioso, todo el mundo me pregunta cómo ha cambiado mi vida. No ha cambiado mucho, aparte de que tengo un trofeo muy bonito en casa. Mucha gente se me acerca y me dice que ganar les hizo llorar. Nunca pensé que tendría esa capacidad (...) ha sido genial haber tenido ese impacto en tanta gente".
(Reportaje de Rohith Nair en Bengaluru; editado en español por Carlos Serrano)
