Aumenta la luz en mayo: el incremento duplicará la inflación con más de 8%

Con aumentos que impactan más en los cargos variables que en los fijos, las nuevas tarifas eléctricas reflejan la actualización por índices de marzo.  

04 de mayo, 2026 | 13.22

Las tarifas de electricidad volverán a subir en mayo con incrementos superiores a los aplicados en abril, en un movimiento explicado por la actualización automática que combina la inflación minorista y mayorista. Según lo establecido en las resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), los ajustes responden a los índices de marzo —3,38% tanto para el IPC como para el IPIM— y se trasladan de manera desigual a los distintos componentes de la factura. El aumento no se distribuirá de forma homogénea: mientras los cargos fijos se incrementan entre 3,91% y 4,10%, los cargos variables —directamente asociados al consumo— registran subas bastante más elevadas, de entre 8,68% y 8,89%. Este diferencial implica que los usuarios con mayor consumo serán los más afectados por el nuevo cuadro tarifario.

Las resoluciones 243/2026 y 244/2026 fijan los valores para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en las zonas de concesión de Edenor y Edesur. Allí, el impacto se traduce en nuevos montos que comienzan a regir este mes y que se suman a una secuencia de ajustes mensuales sostenidos desde fines del año pasado. El mecanismo de actualización automática —basado en la evolución de los precios— introduce una dinámica particular: incluso en un escenario donde el Gobierno apunta a desacelerar la inflación, los aumentos tarifarios siguen una lógica que puede amplificar los efectos de los índices más recientes. En marzo, tanto la inflación minorista como la mayorista se ubicaron por encima de los registros de febrero (2,9% y 1%, respectivamente), lo que terminó empujando hacia arriba los cuadros tarifarios de mayo.

En términos técnicos, el ajuste del Costo Propio de Distribución (CPD) fue del 3,75% para Edesur y del 3,82% para Edenor. Sin embargo, ese componente representa solo una parte del total de la factura. A él se le suman los costos de generación y transporte, además de la carga impositiva —nacional, provincial y municipal— que termina de definir el monto final que pagan los usuarios.

Un ejemplo concreto permite dimensionar el impacto: para un usuario residencial R1 de Edesur, el cargo fijo será de $1.557,06 (con un aumento del 3,91%) y el variable alcanzará los $144,234 por kWh (8,89%). En el caso de Edenor, los valores serán de $1.586,65 para el cargo fijo (4,10%) y $144,321 para el variable (8,68%). Más allá de los porcentajes, lo que se consolida es un esquema de recomposición tarifaria sostenida que descansa en la indexación mensual. Este sistema, que busca evitar atrasos en los precios relativos del sector energético, tiene como contracara una mayor previsibilidad en los aumentos pero también una continuidad en el impacto sobre los ingresos de los hogares

En este contexto, se observa además un cambio en la forma en que el Gobierno comunica —o deja de comunicar— estos ajustes. A diferencia de los meses anteriores, las resoluciones publicadas en el Boletín Oficial no incluyen la habitual referencia a la nota del ministro de Economía, Luis Caputo, dirigida a la Secretaría de Energía. En esos documentos, el funcionario solía señalar lo “imperioso” de “continuar con la corrección de los precios relativos de la economía, entre los cuales se encuentran los precios y tarifas concernientes a los sectores de gas natural y energía eléctrica”.