Salarios flacos: uno de cada dos trabajadores pidió por el refuerzo de ingresos

Alrededor de 12 millones de personas solicitaron inscribirse al pago del bono de $ 18.000 de Anses, cuando en Argentina hay cerca de 20 millones de personas ocupadas.

15 de mayo, 2022 | 00.05

Alrededor de 12 millones de personas solicitaron inscribirse al pago del bono de $ 18.000 de Anses, cuando en Argentina hay cerca de 20 millones de personas ocupadas. La inmensa cantidad de gente que intentó aplicar revela el drama social que representa la caída sostenida del poder adquisitivo: trabajadores pobres que profundizan sus problemas de ingresos.

Esta semana, unos 7,5 millones de trabajadores informales, monotributistas de las categorías A y B y trabajadoras de casas particulares comenzarán a recibir el Refuerzo de Ingresos de $18.000, a pagarse en dos cuotas de $ 9.000. Se sumaron así a los 6,1 millones de jubilados y jubiladas que ya están recibiendo el bono de hasta $ 12.000 en una única cuota, junto con sus haberes, por lo que, en total, 13,6 millones de personas recibirán el Refuerzo de Ingresos entre mayo y junio.

La inscripción al Refuerzo de Ingresos canalizada vía Anses finalizó el sábado pasado, con la recepción de pedidos de inscripción de 11,8 millones de personas, de las cuales 1,6 millones fueron rechazadas automáticamente por ser trabajadores/as formales, tener jubilación y/o pensión, no cumplir la edad u otros motivos. "Además, otras 2,7 millones de solicitudes fueron denegadas luego de realizar los controles socioeconómicos y patrimoniales correspondientes (gastos de consumo, ingresos, controles patrimoniales, cobertura de salud, etc)", detalló el Ministerio de Economía en un parte de prensa.

Sin embargo, al desagregar los datos fríos, los resultados obtenidos reflejan la crisis de ingresos que atraviesa el país. Según los últimos registros del Indec, la población económicamente activa se estima en 21.500.000 individuos -si se amplían los cálculos sobre la base de los 31 aglomerados urbanos a la totalidad de habitantes en el país-, de los cuales cerca de 20 millones se encuentran ocupadas y el resto desempleada. 

Si se descuenta que absolutamente todos los desocupados solicitaron el bono extraordinario, el panorama es sombrío. De estos datos se desprende que al menos la mitad de las personas ocupadas pidió por el refuerzo de ingresos (cerca de 10 millones de trabajadores). Y algo aún más preocupante: del universo de personas que intentaron aplicar, 7,5 millones fueron aprobadas.

Según indicaron desde el Palacio de Hacienda, la medida contempla una inversión social de unos $ 206.000 millones.

Trabajadores pobres

La mitad de los trabajadores y trabajadoras del país realizan sus actividades en la informalidad, con ocupaciones precarias o inestables, y representan un sector de la sociedad que incluso con empleo e ingresos no logran obtener el nivel de ingresos necesario para superar el umbral de la pobreza. La proporción de trabajadores pobres llega al 45% entre los asalariados informales, al 41% entre los cuentapropistas y entre los asalariados registrados alcanza un 15%, según el informe del Centro de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) del IDAES de la Universidad Nacional de San Martín. 

La proporción de trabajadores pobres es marcadamente superior entre quienes están insertos en puestos precarios o inestables respecto a quienes se desempeñan en un empleo formal bajo relación de dependencia”, explica el documento del CETyD.

Durante el primer trimestre del año, el promedio de los salarios perdió contra la inflación registrada en el mismo periodo. En detalle, los empleados informales fueron los que sufrieron la caída más abrupta en lo que va del año.

Luego de tres meses de caídas mensuales en términos reales, el nivel general de salarios en marzo recuperó en el margen (0,6%). Sin embargo, la recuperación es representativa de lo que pasó en el sector público, donde sus empleados percibieron un aumento del 5,1% real en marzo, mientras que, por el contrario, los asalariados registrados del sector privado experimentaron una caída del 1,2 puntos, y los no registrados de un punto.

Por un lado, los empleados públicos registraron una suba de su salario real sorpresivamente alta (5,7%) dada la reapertura de paritarias de 2021, mientras que los empleados no registrados presentaron una caída del 8,6% en su poder adquisitivo con respecto a marzo de 2021. Los salarios de los empleados registrados del sector privado presentaron un aumento más modesto del 0,9%, empatando prácticamente la dinámica de los precios.

En el primer trimestre de este año, el alza de precios acumula en promedio una suba del 16%, contra una suba promedio de 15% en los salarios. Esto equivale a una perdida de un punto en el poder adquisitivo con tres meses finalizados. Dada la recomposición salarial de este mes, los empleados públicos presentan un aumento real del 1,7% con respecto a diciembre, mientras que las caídas registradas por el sector privado registrado y no registrado fueron del 1,3% y 4,7%, respectivamente.

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