El turismo internacional volvió a mostrar en mayo uno de los desequilibrios que más preocupan a los analistas económicos por su impacto sobre las reservas y la disponibilidad de divisas. Mientras más de un millón de argentinos viajaron al exterior durante el mes, la cantidad de turistas extranjeros que ingresó al país quedó muy por debajo de ese nivel, profundizando un saldo negativo que refleja la creciente salida de dólares asociada al turismo emisivo, aunque el INDEC dejó de informar la cifra.
Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran que durante mayo de 2026 ingresaron al país 675.100 visitantes no residentes, entre turistas y excursionistas, mientras que las salidas al exterior alcanzaron a 1.122.100. Como resultado, se registró un saldo negativo de 446.900 visitantes internacionales.
Según el informe oficial, el saldo negativo fue de 282.000 turistas y de 165.000 excursionistas. Detrás de esos números aparece una tendencia que se viene consolidando desde hace varios meses: cada vez más argentinos encuentran conveniente viajar al exterior, mientras que Argentina pierde atractivo relativo para una parte de los visitantes extranjeros.
El fenómeno se explica claramente por la evolución del tipo de cambio. Durante los últimos meses, la inflación avanzó a una velocidad superior a la del dólar oficial, provocando una apreciación del peso en términos reales. Como consecuencia, los bienes y servicios medidos en dólares se encarecieron dentro de Argentina, mientras que los viajes al exterior se volvieron relativamente más accesibles para los residentes.
Cuando el tipo de cambio pierde competitividad, aumenta el turismo emisivo y disminuye el atractivo para los visitantes extranjeros. En otras palabras, más argentinos gastan dólares fuera del país y menos extranjeros los traen. De acuerdo con el informe del INDEC, de los 675.100 visitantes no residentes que ingresaron a la Argentina durante mayo, 379.900 fueron turistas y 295.300 excursionistas. Entre los turistas extranjeros predominó el arribo desde países limítrofes, que representaron el 64,2% del total.
Brasil aportó el 22,9% de los turistas receptivos, Uruguay el 15,7% y Chile el 14,5%. La mayor parte de esos visitantes llegó por vía aérea, que concentró el 54% de los ingresos, seguida por la vía terrestre con el 34% y la vía fluvial o marítima con el 12%. En paralelo, las salidas al exterior alcanzaron a 1.122.100 residentes argentinos. De ese total, 661.900 fueron turistas y 460.200 excursionistas.
Los principales destinos elegidos por los argentinos fueron Brasil, que concentró el 20,7% del total, los países agrupados en la categoría "Resto de América", con el 16,8%, y Chile, con el 15,5%. Los datos muestran que la mayor parte del turismo emisivo también se realiza mediante transporte aéreo. El 57,9% de los turistas residentes salió del país por esa vía, mientras que el 34,3% utilizó pasos terrestres y el 7,8% restante optó por rutas fluviales o marítimas.
El informe señala que ingresaron al país 205.100 turistas no residentes por vía aérea, lo que representó un incremento interanual del 25,4%. Aunque el dato muestra una recuperación respecto de mayo del año pasado, el volumen continúa siendo insuficiente para compensar la cantidad de argentinos que viajaron al exterior. Las salidas de turistas residentes por vía aérea alcanzaron las 382.900 personas. Si bien el número implicó una leve disminución interanual de 0,3%, el resultado continuó siendo ampliamente superior al de los ingresos. Como consecuencia, el saldo de turistas internacionales por vía aérea fue negativo en 177.800 personas durante mayo.
La mayor parte de esos movimientos se concentró en los principales aeropuertos del país. El Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery representaron el 88,7% de las llegadas de turistas extranjeros y el 82,5% de las salidas de residentes argentinos. Las cifras desestacionalizadas muestran además que la recuperación del turismo receptivo enfrenta límites. Según el INDEC, la cantidad de turistas no residentes disminuyó 0,8% respecto de abril en términos desestacionalizados, aunque la tendencia-ciclo registró una mejora de 0,9%.
