Los kioscos tradicionales atraviesan una situación crítica: 41.000 cerraron desde que asumió Javier Milei. Los comerciantes advirtieron que se encuentran en una situación comparable a la del 2001, pero esta vez el deterioro se sintió "más de golpe". La crisis del sector se da en medio de un retroceso en el consumo y un incremento de costos. Ernesto Acuña, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), detalló que en los últimos dos años y medio pasaron de 100.000 negocios a 59.000. Se estima que cerraron 50 por día.
“Se nota que hay menos plata en el bolsillo. La gente va reacomodando sus gastos y el kiosco pierde. El rubro está castigado”, aseguró Acuña en diálogo con Infobae. Y es que la recuperación del consumo de los hogares volvió a caer en junio, producto de la baja temporal de la inflación y el mayor uso del crédito.
En términos generales, el vicepresidente de UKRA señaló que “la gente no tiene plata, compra con tarjeta de crédito y volvió el fiado, eso de ‘te lo pago la semana que viene, cuando cobre’”. También recordó que antes del estallido del 2001, la situación había empezado a complicarse en 1999 y profundizó de manera gradual los años siguientes. A diferencia de hace 25 años, ahora el impacto fue "más abrupto".
Hoy, la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos impide una mejora sostenida del gasto de las familias. En lo que respecta al rubro kiosquero, las ventas se desplomaron un 50% respecto de hace tres años en barrios como Villa Urquiza, Caballito y Villa Crespo.
Mientras que en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, Conurbano y el interior del país, la caída es aún más pronunciada: las ventas son hasta tres veces menos. Aunque en zonas de mayor poder adquisitivo, como Puerto Madero, Recoleta y Belgrano, el retroceso ronda el 20%.
El efecto Mundial
El comerciante reconoció que la temporada de Mundial fue "un alivio temporal", principalmente por la venta de figuritas, pero no llegó a revertir la tendencia que viene desde diciembre de 2023. De cara a lo que queda del año, el panorama es poco alentador.
“Va a ser difícil, vamos a tener los mismos niveles de actividad que en 2001″, proyectó Acuña, quien posee 28 años de experiencia en el rubro. A esto también se sumaron los costos, puntualmente impuestos y servicios públicos. “Hay colegas que están pagando más de luz que de alquiler, algo que no había pasado nunca”.
Cuánto cayó el consumo en kioscos
El consumo en kioscos y tradicionales cayó un 4,6% interanual en junio y 4,4% mensual, y en lo que va del año un 2,3%, según datos de la consultora Scentia. La situación se explica tanto por una menor capacidad de compra como por la proliferación de negocios de cadena y comercialización de golosinas en supermercados, farmacias e incluso verdulerías. El vicepresidente de UKRA sostuvo que estos canales ofrecen los productos como una forma de obtener un ingreso extras.
De esta manera, los márgenes de rentabilidad de estos canales -y precios- resultan más bajos de lo que deberían. Los espacios tradicionales también compiten con el modelo de negocios de las cadenas. Mientras lo kiosqueros independientes viven de un solo local, grupos como Open 25, Kiomax, 365 y El Jevi distribuyen sus resultados entre múltiples puntos de venta. Es así como pueden sostener tiendas con menores ganancias dado que compensan las pérdidas con el rendimiento del resto de la red.
