El cierre de persianas no para: la recesión se cobró entre marzo y abril 277 locales en CABA

El cierre de negocios es una de la imagen más visible y contundente de la crisis económica que profundiza el Gobierno Nacional. Un relevamiento sobre corredores comerciales de la Ciudad registró 277 locales en venta, alquiler o cerrados, un 30,7% más que hace un año.

19 de mayo, 2026 | 14.54

Los vestigios de la recesión se siguen reflejando en distintas zonas comerciales de la Ciudad de Buenos Aires, donde se repite la escena de persianas bajas, carteles de alquiler pegados sobre vidrieras vacías y locales cerrados en avenidas que hasta hace poco mantenían un flujo constante de actividad. El fenómeno, que comerciantes y cámaras sectoriales venían describiendo de manera fragmentaria, quedó reflejado ahora en un relevamiento que muestra un incremento de los espacios comerciales ociosos en comparación con el año pasado y que coincide con una retracción más amplia del entramado productivo y laboral. Un total de 277 locales en venta, alquiler o cerrados fueron detectados durante el bimestre marzo-abril de 2026 en las principales áreas comerciales porteñas.

La cifra representa una suba del 30,7 por ciento respecto del mismo período de 2025. Aunque el informe marca una baja del 2,5 por ciento frente a la medición previa de enero-febrero de este año, cuando se habían registrado 284 locales, el dato interanual consolida una tendencia que ya comenzó a impactar sobre corredores históricamente dinámicos del consumo urbano.

Los locales en alquiler aumentaron 102,2 por ciento en comparación con marzo-abril de 2025 y subieron 5,7 por ciento respecto del bimestre anterior. En paralelo, las unidades en venta mostraron una caída del 27,8 por ciento frente a enero-febrero y una baja del 40,9 por ciento en términos interanuales. Detrás de esa diferencia aparece un mercado comercial que dejó de pensar en operaciones de compraventa para pasar a buscar inquilinos en un contexto de menor circulación de consumidores y de reducción de márgenes para sostener actividades.

La medición, realizada desde 2014 sobre las principales avenidas de la Ciudad, detectó retrocesos en la cantidad de locales vacíos en avenidas como Rivadavia, Corrientes y Avellaneda, aunque el aumento se concentró en otros corredores de fuerte peso comercial y turístico. La peatonal Florida y las avenidas Pueyrredón, Santa Fe, Córdoba y Cabildo registraron un incremento de locales sin actividad, un dato que expone que el deterioro ya no se limita a zonas periféricas o a rubros específicos.

Menos empleo y empleadores

En algunos casos, los cierres comenzaron a aparecer en actividades ligadas al consumo cotidiano, como indumentaria, bazar, pequeños servicios y comercios gastronómicos. En otros, el ajuste se hizo visible en negocios vinculados a bienes de consumo durables, afectados por la caída del poder adquisitivo y el menor movimiento de ventas. La dinámica se da en un contexto en el que la desaceleración de la inflación no logró traducirse en una recuperación sostenida del mercado interno.

El proceso encuentra correlato en los datos sobre empleo y cantidad de empresas activas. Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) mostró que entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 la cantidad de empleadores pasó de 512.357 a 487.920. La reducción implica la pérdida de 24.437 empresas en 27 meses, lo que equivale a unas 30 firmas menos por día desde la asunción de Javier Milei.

La caída no quedó concentrada en un único sector. El rubro más afectado fue Transporte y Almacenamiento, que perdió 6.193 empleadores durante el período. Comercio mayorista y minorista, junto con reparación de vehículos, registró una reducción de 5.794 empleadores. También hubo retrocesos en servicios inmobiliarios, con 3.555 menos; industria manufacturera, con 3.073; servicios profesionales, científicos y técnicos, con 2.572; y agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 2.324 empleadores menos.

En términos relativos, el informe indicó que el sector de Transporte y Almacenamiento registró una caída del 15,7 por ciento en la cantidad total de empleadores. Lo siguieron Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, con una disminución del 14,4 por ciento; Servicios Inmobiliarios, con 12 por ciento; y Construcción, con una contracción del 9,6 por ciento.

La reducción de empresas se produjo en paralelo con una caída del empleo registrado. Según el CEPA, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 se perdieron 327.813 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. La cantidad de trabajadores pasó de 9.857.173 a 9.529.360, una baja del 3,33 por ciento que equivale a unos 400 empleos menos por día desde el inicio de la gestión libertaria.

El informe atribuyó el deterioro a “una combinación de factores, como la eliminación de subsidios, la flexibilización laboral, la menor inversión en sectores tradicionales y un posible traslado de trabajadores al empleo informal”. El documento señala que “más allá de la cantidad, también implica un deterioro en la calidad del empleo, afectando salarios, beneficios y la estabilidad laboral de amplios sectores de la población”.

La situación adquiere una dimensión particular en la Ciudad de Buenos Aires porque las avenidas comerciales funcionan como un termómetro del consumo urbano. La combinación entre tarifas, costos de servicios, alquileres y menor consumo fue reduciendo márgenes especialmente en pequeños y medianos comercios, que tienen menor capacidad de financiamiento y menos espalda para sostener períodos prolongados de baja facturación.