La última semana de febrero volvió a mostrar presión en los precios de los alimentos y confirmó un escenario alcista para la inflación del mes. Según el último relevamiento de Eco Go, el rubro alimentos y bebidas registró una suba del 0,5% semanal, consolidando un cierre de mes con aumentos sostenidos en productos clave de la canasta básica y un impacto directo sobre el consumo de quienes menos tienen.
El informe de la consultora detalló que en la cuarta semana de febrero los alimentos y bebidas avanzaron 0,5%, lo que dejó la variación promedio mensual en 2,9%. En términos interanuales, el incremento alcanza el 38,3%, una cifra que refleja la persistencia de la inflación en uno de los componentes más sensibles del gasto familiar.
Dentro del hogar, los alimentos subieron 2,9% en el mes, mientras que los consumidos fuera del hogar aumentaron 1,7%. El comportamiento dejó un arrastre estadístico de 1,1 puntos porcentuales, lo que condiciona el inicio de marzo.
En el acumulado de 2026, los alimentos y bebidas ya trepan 5,5%, en línea con un nivel general que, según la proyección del RPM, se ubicaría en torno al 3% mensual para febrero.
Carnes y aceites, los principales motores
El detalle muestra que la presión no fue homogénea. Las carnes registraron una suba mensual del 5,2%, con picos en embutidos (7,2%) y carne vacuna (5,7%). También el pollo avanzó 2,5% y el pescado 1,8%. En la comparación interanual, el rubro carnes acumula un alza del 45,5%, lo que explica buena parte del deterioro del consumo.
Otro foco de tensión fueron los aceites y grasas, con un aumento del 6,8% en febrero. El aceite mezcla subió 9% y el aceite puro 4,1%, consolidando el alza de un rubro que ya acumula 12,2% en lo que va del año. En contraste, las frutas mostraron una leve baja del 0,4%, traccionadas por la caída de la manzana (-2,1%), mientras que las verduras subieron 3,2%, aunque con menor intensidad que en enero.
Inflación general y presión regulada
El relevamiento también marca que la inflación núcleo se ubicó en 3,1% mensual, lo que refleja una aceleración de 1,1 puntos porcentuales respecto al mes previo. Además, los precios regulados avanzaron 4,1%, impulsados por subas en electricidad (4%), gas (16,8%), transporte público y combustibles.
El rubro vivienda lideró el mes con un salto del 7,6%, lo que evidencia que la dinámica inflacionaria ya no responde sólo a factores estacionales, sino también a decisiones tarifarias y ajustes administrados. La brecha entre el 2,7% de alimentos y el 7,6% de vivienda muestra un cambio en la composición de la inflación, aunque el impacto en el consumo sigue concentrado en la canasta básica, donde cada variación golpea con mayor fuerza a los ingresos reales.
Con una variación mensual proyectada del 3% y alimentos todavía presionando en el cierre de febrero, el escenario para marzo queda condicionado por nuevos aumentos regulados ya anunciados, lo que mantiene en alerta a hogares y comercios en medio de la crisis económica.
