El pueblo no puede comprar leche: se derrumbó casi 8% el consumo de lácteos en febrero

El consumo de lácteos cayó en febrero en medio del ascenso de la inflación y la baja de salarios, reflejando el impacto de la crisis económica en los hogares con un producto de extrema sensibilidad.

07 de abril, 2026 | 18.42

El consumo de lácteos volvió a retroceder en febrero, en un contexto marcado por la continua pérdida del poder adquisitivo y la presión de la inflación sobre los hogares. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, las ventas registraron una caída tanto mensual como interanual, reflejando el deterioro del consumo en una gama de produtos de extrema sensibilidad social.

Las ventas de productos lácteos registraron una nueva contracción en febrero, consolidando una tendencia negativa en el consumo masivo. De acuerdo con datos oficiales del sector, el volumen comercializado cayó 5% respecto a enero, mientras que medido en litros de leche equivalente la baja fue aún mayor, del 5,3%.

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En la comparación interanual, el retroceso también fue significativo: las ventas descendieron 4,2% en volumen y 7,7% en litros de leche equivalente frente a febrero de 2025. Estos datos reflejan un deterioro sostenido del consumo de lácteos en los últimos meses. El primer bimestre del año confirma la tendencia: entre enero y febrero, las ventas acumularon una caída del 4,9% en volumen y del 6,3% en litros equivalentes.

Salarios, inflación y consumo lácteo en retroceso

El comportamiento del consumo de lácteos no puede analizarse de forma aislada. La caída está directamente vinculada al deterioro de los salarios frente a la inflación, lo que obliga a los hogares a ajustar sus gastos.

Los productos lácteos —tradicionalmente básicos dentro de la canasta alimentaria— comienzan a ser reemplazados por opciones más económicas. Entre ellas se destacan bebidas sustitutas, margarinas u otros productos de menor precio.

Además, el informe advierte sobre un fenómeno creciente: el aumento de las ventas informales, que no quedan registradas en las estadísticas oficiales, pero que reflejan un cambio en los hábitos de consumo impulsado por la crisis económica.

Qué productos resisten y cuáles caen más

El análisis por segmentos muestra que la caída del consumo no es homogénea. Las leches fluidas y en polvo son las más afectadas, con descensos generalizados en sus niveles de venta.

En contraste, el rubro de quesos se mantiene relativamente estable. Este rubro concentra cerca de la mitad del destino de la leche en el mercado interno y logró sostener su volumen, en parte gracias a estrategias comerciales más agresivas.

Según distintas fuentes del sector, muchas empresas optaron por impulsar promociones, descuentos y ventas por peso para sostener el consumo. En algunos casos, incluso se observaron precios de primeras marcas por debajo de productos de menor calidad, en un intento por mantener la demanda.

Por otro lado, algunos nichos muestran comportamientos dispares. Las leches saborizadas registraron un fuerte crecimiento en el primer bimestre, mientras que yogures y postres volvieron a caer, evidenciando un consumo más selectivo por parte de los hogares.

Estrategias de precios en un mercado en tensión

Frente a la caída del consumo, las empresas lácteas adoptaron estrategias centradas en el precio como principal factor de competitividad. La prioridad pasó a ser sostener el volumen de ventas, incluso a costa de reducir márgenes.

Este cambio se traduce en una mayor presencia de productos básicos o “commodities”, como quesos cremosos o barras, en detrimento de productos más elaborados o de mayor valor agregado. La lógica es clara: los consumidores priorizan el precio por sobre la calidad o la marca, lo que redefine el funcionamiento del mercado.

Las perspectivas para el consumo de lácteos están fuertemente atadas a la evolución de los salarios y la inflación. Mientras los ingresos reales continúen deteriorados, es probable que la demanda siga mostrando debilidad. El escenario actual sugiere que el consumo seguirá fragmentado, con una mayor participación de productos más baratos y una caída en aquellos de mayor valor.

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Rodrigo Núñez

Escribo sobre temas vinculados a la generación y distribución del ingreso. De la zona sur del conurbano bonaerense. Docente de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.