La confianza del consumidor cayó en febrero, el nivel más bajo en 6 meses

La confianza del consumidor descendió con fuerza en medio de la profundización de la crisis económica y el recalentamiento de la inflación.

19 de febrero, 2026 | 12.42

La confianza del consumidor registró en febrero su caída más pronunciada de los últimos seis meses, en un contexto atravesado por la crisis económica y una inflación que vuelve a presionar sobre el poder adquisitivo. Así lo refleja el último informe del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, que mostró un deterioro generalizado en las expectativas y en la evaluación de la situación actual.

De acuerdo con el relevamiento, el indicador retrocedió respecto del mes anterior y quebró la tendencia de relativa estabilidad que se había observado en el cierre de 2025. El descenso marca el nivel más bajo desde hace medio año y enciende señales de alerta sobre el humor social frente al escenario económico.

Un deterioro que atraviesa expectativas y presente

El informe detalla que la caída se verificó tanto en la percepción de la situación personal como en la evaluación del contexto macroeconómico. En particular, las expectativas sobre el futuro inmediato mostraron un retroceso significativo, reflejando mayor cautela entre los hogares.

El componente vinculado a la situación presente también se debilitó. Esto sugiere que el impacto de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo no solo condicionan las proyecciones a futuro, sino que ya afectan las decisiones cotidianas de consumo.

La crisis económica, marcada por ajustes en distintos sectores, aparece como el telón de fondo de este deterioro. En este marco, los consumidores muestran mayor prudencia a la hora de realizar compras de bienes durables o asumir compromisos financieros.

Inflación y poder de compra, en el centro de la preocupación

Uno de los factores que explican el retroceso del índice es la persistencia de la inflación, que continúa erosionando ingresos reales. Aunque en algunos meses se observó una desaceleración respecto de los picos previos, los aumentos acumulados siguen impactando en alimentos, servicios y tarifas.

El relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella evidencia que la percepción sobre la situación económica general es más negativa que la evaluación de la situación personal, un patrón que suele repetirse en escenarios de alta incertidumbre.

Además, el informe muestra diferencias según nivel socioeconómico y región, con caídas más marcadas en determinados segmentos. Esto refuerza la idea de que el efecto de la crisis económica no es homogéneo y golpea con distinta intensidad.

La confianza del consumidor es un indicador clave porque anticipa posibles movimientos en el consumo privado, uno de los principales motores de la actividad económica. Cuando el índice cae, suele traducirse en menor disposición a gastar, postergar compras importantes y priorizar el ahorro o la cancelación de deudas.