Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte repunte que los llevó a sus niveles más altos en las últimas cuatro semanas. La disparada ocurre en respuesta directa a la decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de reinstaurar el bloqueo naval obligatorio contra Irán, sumada a una nueva oleada de enfrentamientos armados que hacen peligrar el suministro energético global en el Estrecho de Ormuz.
En los mercados de Londres y Nueva York, los futuros del crudo de referencia Brent ganaban 2,89 dólares (un avance del 3,47%) para posicionarse en los 86,19 dólares por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) trepaba un 1,96% hasta los 79,67 dólares. Ambos indicadores borraron de un plumazo la estabilidad conseguida tras el memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio, devolviendo la cotización a los picos de incertidumbre previos al acuerdo definitivo.
"Pese a la firma del memorando y de haber llegado a un acuerdo, este no duró ni siquiera unas pocas semanas. Esa es la preocupación que el mercado está tratando de reflejar en los precios en estos momentos", afirmó Soni Kumari, analista de mercados de la entidad financiera ANZ.
Un muerto y buques bajo fuego en el estrecho
El Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos confirmó que dos de sus buques petroleros fueron alcanzados por misiles de crucero lanzados por las fuerzas iraníes en plena navegación en el Estrecho de Ormuz. El ataque coordinado provocó la muerte de un tripulante de nacionalidad india y dejó a otros ocho marineros con heridas de diversa gravedad.
La renovada escalada militar se encendió luego de que Trump redoblara la apuesta declarando de forma unilateral que Estados Unidos asumirá el rol de "guardián" de la arteria marítima e impondrá un arancel obligatorio del 20% sobre el valor de todas las mercancías transportadas para financiar el despliegue de seguridad.
La medida, rechazada tajantemente por las agencias marítimas de la ONU, amenaza con estrangular permanentemente un paso estratégico por el cual transita casi una quinta parte de todo el petróleo y gas natural licuado consumido en el planeta. Los analistas de ANZ estiman que, si bien el pico de la ofensiva militar directa podría estabilizarse, los riesgos logísticos mantendrán el precio del crudo atrapado en una banda flotante de entre 85 y 90 dólares en el corto plazo.
Con información de Reuters
