Gigante de las papas fritas congeladas cerró su planta en Munro y echó a 100 trabajadores

La empresa concentrará su actividad en Mar del Plata, pero no reubicará a los empleados de Munro, que serán indemnizados.

08 de enero, 2026 | 15.00

La firma Lamb Weston, una de las gigantes en la producción de papas fritas congeladas, anunció el cierre de su planta en la localidad bonaerense de Munro y el despido de un centenar de empleados. La novedad sorprendió porque la empresa había puesto en marcha recientemente una planta de gran porte en el Parque Industrial de Mar del Plata.

En la ciudad costera invirtió US$ 320 millones para instalar su fábrica más grande del continente, mientras que el 90% de su producción está destinada la exportación. La firma considera que la Argentina “tiene la mejor papa del mundo” y buscan abastecer principalmente a Brasil, el foco principal de exportación, según indicó Romina Broda, VP Latam de Lamb Weston. Ahora, se anunció que la empresa consolidará todo su negocio en la planta nueva.

Los motivos que expuso la empresa para justificar los despidos

“Lamb Weston cerrará la planta de Munro, Argentina, y consolidará la producción para América Latina en su moderna planta de Mar del Plata”, informó la empresa. La compañía agregó: “El cierre de Munro refleja la estrategia en curso para mejorar la rentabilidad y la eficiencia operativa y del capital en toda la red global de manufactura”.

Su directora de la cadena de suministro, Sylvia Wilks, explicó que “gestionar eficazmente los costos a lo largo de nuestra cadena de suministro es fundamental para generar valor para los clientes, al tiempo que nos permite priorizar inversiones que modernicen los activos físicos y mantengan las operaciones eficientes, resilientes y preparadas para el crecimiento futuro”.

Aproximadamente 100 empleados afectados por el cierre de Munro recibirán paquetes de indemnización de acuerdo con los requisitos y regulaciones locales”, prometió la compañía, que provee papas congeladas para restaurantes y comercios.

La nueva planta, instalada sobre un predio de 18 hectáreas, puede producir 120.000 toneladas de papas prefritas congeladas al año, 4.200 de puré en escamas y 1.750 de fécula de papa. Allí trabajarán entre 250 y 300 personas y ya planean invertir otros US$ 130 millones en los próximos años.