El Ministerio de Economía aprobó el proyecto de inversión presentado por Transportadora de Gas del Sur SA Sucursal Dedicada 1 (TGS SD1) bajo el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La medida representa un paso más en la estrategia para fortalecer la infraestructura de transporte de hidrocarburos provenientes de Vaca Muerta, con una inversión que supera los 500 millones de dólares.
La iniciativa consiste en la "Ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno (GPM)", una infraestructura clave para el sector de "Petróleo y Gas" que anteriormente era conocida como el Gasoducto Néstor Kirchner. La iniciativa tiene como objetivo central generar una capacidad de transporte incremental de catorce millones de metros cúbicos diarios (14 MMm³/d), lo cual resulta vital para el abastecimiento interno y el potencial exportador de la región.
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El foco principal de esta aprobación radica en la magnitud de los compromisos financieros asumidos por TGS SD1. Según la documentación presentada y validada por las autoridades, el proyecto contempla una inversión total de quinientos cincuenta millones de dólares estadounidenses (USD 550.000.000). De este monto total, se declararon USD 513.372.867 como activos computables, cumpliendo con los estándares exigidos por la Ley 27.742 para acceder a los beneficios del RIGI.
El cronograma de desembolsos muestra una fuerte aceleración en el corto plazo: para el primer año, contado a partir de la notificación de la aprobación, la empresa se comprometió a invertir USD 393.617.489. Para el segundo año, la suma prevista es de USD 30.575.689. Estas cifras permiten al vehículo de proyecto único superar con creces el requisito legal de acreditar una inversión en activos computables igual o superior al 40% del monto mínimo de inversión durante los primeros dos años. Asimismo, se estableció que la fecha límite definitiva para el cumplimiento del monto total de inversión mínima es el 31 de diciembre de 2026.
Alcance técnico y plazos de ejecución
Desde el punto de vista de la ingeniería, la obra implica la instalación de 95.400 HP ISO de potencia de compresión sobre la traza del tramo I del gasoducto, que se extiende desde Tratayén, provincia del Neuquén hasta Salliqueló, provincia de Buenos Aires. El plan de obra tiene un plazo de ejecución estimado de 18 meses, con un inicio formal el 1° de noviembre de 2025. Se proyecta que el comienzo de las operaciones comerciales de esta ampliación ocurra el 1° de abril de 2027.
Un aspecto relevante de la Resolución 676/2026, con la que se dio curso al proyecto, es el compromiso con la industria nacional de la empresa que llevará adelante la iniciativa. TGS SD1 presentó un Plan de Desarrollo de Proveedores Locales que garantiza que al menos el 20% de la inversión total se destinará a la contratación de proveedores del país para bienes y obras.
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La viabilidad del proyecto fue respaldada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA): el ente monetario concluyó que la demanda de divisas informada por TGS para este desarrollo “no afecta la sostenibilidad del sector externo ni las reservas internacionales”, y aseguró que el flujo de divisas para los primeros tres años es compatible con la estabilidad financiera del país.
Al estar amparado por el RIGI, el proyecto gozará de incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios, incluyendo la exención de aranceles para una lista específica de mercaderías importadas necesarias para la obra. TGS SD1 también manifestó su voluntad de resolver cualquier eventual disputa a través del Panel RIGI, lo que proporciona un marco de previsibilidad y seguridad jurídica para esta inversión de capital privado, que se realiza a exclusiva cuenta y riesgo de la empresa.
