El Gobierno argentino concretó este jueves el pago postergado de intereses al Fondo Monetario Internacional, por un monto que finalmente alcanzó los 832 millones de dólares, y destrabó la llegada al país de la misión técnica liderada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi que analizará los incumplimientos del acuerdo vigentes y propondrá al directorio del organismo las condiciones para cumplir un nuevo desembolso por unos 1.000 millones de dólares.
La administración de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, necesita que se apruebe esa revisión y se habilite el desembolso para devolver al Tesoro de Estados Unidos el préstamos de DEG por 808 millones de dólares que realizó en enero para que el país pueda afrontar este vencimiento.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
El Destape anticipó la postergación del pago que debía concretarse el lunes pasado y que se realizó con una maniobra financiera que incluyó el préstamo del Tesoro estadounidense más compras en bloque en el mercado con fondos que se presumen salieron de depósitos del Tesoro en bancos comerciales y que provocaron un pico en la tasa de interés entre el cierre de la semana pasada y el inicio de esta.
El mercado todavía busca datos de cómo se realizó esa operación que permitió al Tesoro comprar 397 millones de dólares el 29 de enero y que muestra la opacidad de las finanzas públicas.
La misión técnica encabezada por el director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, y el jefe del caso para la Argentina, Bikas Joshi, realizará la segunda revisión en el marco del Servicio Ampliado del Fondo y la consulta del Artículo IV, que representa un análisis global de la política económica de la administración de Milei.
El Gobierno acumuló una serie de incumplimientos, como la emisión del Banco Central por 11,7 billones de pesos para financiar al Tesoro, un menor superávit fiscal primario, la falta de acumulación de reservas y la postergación, ahora convertida en suspensión definitiva, de la puesta en práctica de un nuevo índice de variación de precios al consumidor que debería reflejar la verdadera profundidad del proceso inflacionario de Argentina, que todos los actores económicos coinciden en sostener que es mayor al que informa mensualmente el Indec.
El equipo económico considera que la administración estuvo bajo un ataque especulativo durante la campaña electoral de las elecciones de medio término que limitaron la capacidad de cumplir las metas y buscará un “waiver” o dispensa con el compromiso de revertir esos incumplimientos antes de la tercera revisión del acuerdo.
El Banco Central inició este año un proceso de acumulación de reservas que le permitió comprar 1.158 millones en enero y 222 millones en cuatro ruedas de febrero pero las dudas están puestas en las operaciones colaterales realizadas, como la venta de contratos de dólar futuro y de bonos atados a la evolución del dólar oficial, que para algunos analistas deberían netearse para determinar si hubo compras genuinas o solo operaciones financieras disfrazadas de acumulación de reservas.
Aún con estas compras, el BCRA sólo mostraría voluntad pero se ubica muy lejos de la meta que debía alcanzar el año pasado, del orden de los 13.000 millones de dólares, que el Gobierno de Milei nunca mostró voluntad de cumplir como expresó el presidente en varias conferencias, donde consideraba esa política como inflacionaria.
Las compras de divisas estaban ideadas además como una forma de monetizar la economía, para ayudar a salir de la recesión económica y mejorar el nivel de actividad especialmente de los sectores que se desarrollan vinculados al mercado interno, pero el equipo de Milei y Caputo absorbió toda esa emisión preocupado por la aceleración inflacionaria y mantiene a la economía en recesión por decisión política.
El mercado espera el informe del staff técnico del FMI para evaluar el verdadero estado de las finanzas del Gobierno libertario, frente a las dudas que generan la información distorsionada y la opacidad con la que se maneja el equipo económico, aunque se descarta que finalmente la presión de Estados Unidos en el Directorio del organismo se impondrá y habilitará el desembolso.
La misión llegó la mañana de este jueves y ya en el transcurso de la jornada tuvo entrevistas en el Banco Central y en el Palacio de Hacienda e inició contacto con economistas de la actividad privada, dirigentes políticos y sindicales, que forman parte rutinaria de sus encuentros.
