El Gobierno afirma que el mora bancaria llegó a su pico y descartó ayudar a los bancos

Bausili relativizó el peso de las billeteras virtuales en el mercado crediticio, indicó que los préstamos otorgados por este sector “son muy marginales” dentro del total del sistema y precisó que, del crédito a personas, “el 90% es bancario y el 10% extra bancario”.

18 de mayo, 2026 | 18.53

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que la mora en el sistema financiero ya registró el "pico” de la mora bancaria. En ese sentido, remarcó que el impacto de la deuda familiar en los balances de los bancos es “marginal” y destacó que algunas entidades “ya retomaron la expansión del crédito”.

En una conferencia de prensa, Bausili advirtió que generan preocupación “todos los abusos del sistema, sacar ventajas o arbitrar la capacidad regulatoria del regulador”. Sin embargo, consideró que uno de los aspectos positivos de que el sistema financiero argentino no se haya desarrollado durante muchos años es que “se acumuló mucho capital".

En relación con la estabilidad financiera, afirmó que estos problemas “no ponen en riesgo al sistema en su conjunto”. Aunque señaló que es importante resolverlos, aclaró que “no deberían derivar en un desequilibrio relevante para la macroeconomía”.

El titular del Banco Central también descartó una eventual asistencia estatal para cubrir pérdidas del sector privado. “No nos vamos a hacer cargo del dinero de la sociedad, eso no va a pasar”, enfatizó. Y agregó: “No habrá subsidios del Gobierno al sector privado por haber incurrido en esas pérdidas”.

Por otra parte, aseguró que el costo del capital “no es el principal problema del sistema bancario” y consideró que lo más importante es ofrecer “un marco regulatorio claro y reglas de juego simples”. Según explicó, las entidades financieras “van a saber administrar mejor sus recursos con su propia plata”.

Finalmente, Bausili relativizó el peso de las billeteras virtuales en el mercado crediticio, indicó que los préstamos otorgados por este sector “son muy marginales” dentro del total del sistema y precisó que, del crédito a personas, “el 90% es bancario y el 10% extra bancario”, segmento en el que mencionó a Mercado Pago y Naranja X.

Récord de endeudamiento: la morosidad de las familias trepó al 11,2%

La estabilidad financiera de los hogares argentinos registra su peor escenario en décadas. Según datos estadísticos del sistema financiero, la morosidad de las familias en el cumplimiento de sus préstamos y compromisos crediticios trepó al 11,2% en febrero. El indicador acumuló 16 meses de subas consecutivas y superó los registros de la pandemia, ubicándose en máximos que no se observaban desde 2004.

El fenómeno responde de forma directa a un escenario contractivo generalizado, caracterizado por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el retroceso del empleo formal privado y el persistente cierre de pequeñas y medianas empresas. La imposibilidad de afrontar las deudas afectó de manera uniforme a casi la totalidad de las entidades bancarias y plataformas de crédito del país.

En paralelo, el Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC) reflejó este impacto al encadenar 10 meses consecutivos en aumento. El indicador sectorial arribó a los 5,1 puntos, una cifra que consolida a los hogares dentro del rango técnico catalogado como “Fragilidad Familiar” y que expone el desacople entre las variables macroeconómicas y la economía diaria de la población.

“La morosidad récord muestra que cada vez más familias tienen dificultades para sostener sus gastos y cumplir con sus compromisos. Detrás de este dato hay hogares que hacen cuentas todos los días, que recortan gastos y que viven con más incertidumbre sobre cómo llegar a fin de mes”, advirtió el diputado nacional de Primero La Patria, Nicolás Trotta.

Los analistas sectoriales señalan que las carteras irregulares avanzan principalmente en los segmentos de financiamiento al consumo corriente y de montos menores, lo que evidencia que una porción creciente de la ciudadanía recurre a líneas de crédito complementarias para cubrir necesidades básicas e indispensables de subsistencia.