La cadena Solo Empanadas, una de las marcas gastronómicas que alcanzó mayor notoriedad durante la década del noventa gracias a una campaña publicitaria que se volvió un clásico en las calles porteñas, volvió a solicitar la apertura de un concurso preventivo de acreedores. La empresa busca reestructurar una deuda que ya supera los 1.000 millones de pesos y evitar una nueva quiebra, en un escenario marcado por el deterioro del consumo interno, el aumento del costo del financiamiento y las dificultades que atraviesan numerosas empresas vinculadas al mercado doméstico.
La presentación judicial constituye el segundo concurso preventivo en la historia de la compañía. La primera experiencia terminó con la quiebra de la firma que administraba las franquicias de la marca, mientras que el relanzamiento impulsado en plena pandemia tampoco logró devolverle el crecimiento que había alcanzado durante sus años de mayor expansión.
El proceso quedó formalmente abierto por decisión del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 11 de General San Martín, a cargo del juez Marcelo Escola, luego de la presentación realizada por Divaflo SRL, la sociedad que actualmente explota la marca Solo Empanadas. La resolución fue publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires y puso en marcha el procedimiento previsto por la Ley de Concursos y Quiebras para intentar alcanzar un acuerdo con los acreedores.
Según el cronograma judicial, la sindicatura deberá presentar el informe individual el próximo 27 de octubre, mientras que el informe general será elevado el 11 de diciembre. El período de exclusividad, durante el cual la empresa podrá negociar una propuesta de pago con sus acreedores, se extenderá hasta el 1° de julio de 2027 y la audiencia informativa quedó fijada para el 24 de junio del mismo año.
La magnitud de la crisis financiera queda reflejada en los registros de la Central de Deudores del Banco Central. De acuerdo con la información oficial, Divaflo SRL acumula actualmente 231 cheques rechazados por un monto total de $1.032.723.382,18. Las obligaciones se encuentran distribuidas principalmente entre el Banco Nación, Banco Provincia, Santander, Galicia, Macro y Supervielle, con calificaciones crediticias correspondientes a las situaciones 2, 3 y 4, categorías que reflejan niveles crecientes de riesgo para el sistema financiero.
La acumulación de cheques rechazados constituye uno de los indicadores más visibles de los problemas de liquidez que enfrenta la empresa y explica la decisión de recurrir nuevamente al concurso preventivo para evitar una cesación definitiva de pagos.
Tres empanadas
En la presentación judicial, la compañía explicó que el deterioro financiero responde a una combinación de factores que comenzaron a acumularse durante los últimos años. Uno de ellos fue la inversión realizada para trasladar y ampliar su planta industrial ubicada en Villa Lynch, una decisión que buscó centralizar la producción y aumentar la capacidad de elaboración.
Ese proyecto fue financiado principalmente mediante créditos bancarios, lo que incrementó el peso de la deuda financiera sobre la estructura de la empresa. A ese endeudamiento se sumó un contexto económico cada vez más complejo para los negocios vinculados al consumo masivo.
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La empresa señaló que la caída de la actividad económica y la disminución de las ventas redujeron significativamente sus ingresos, mientras los elevados costos financieros y la falta de liquidez dificultaron el cumplimiento de los vencimientos asumidos con bancos y proveedores. El diagnóstico coincide con la situación que vienen describiendo distintas cámaras empresarias del sector gastronómico y comercial desde el inicio del programa económico de Javier Milei.
El consumo interno continúa mostrando dificultades para recuperar los niveles previos al ajuste. Los datos oficiales y los relevamientos privados reflejan una demanda todavía debilitada, especialmente en rubros ligados al gasto cotidiano de los hogares.
En ese escenario, numerosas empresas orientadas al mercado interno comenzaron a enfrentar problemas para sostener sus niveles de facturación y cumplir con sus compromisos financieros.
