Lumilagro, principal fabricadora de termos del país, reconoció que se deshizo de dos tercios de su plantilla de trabajadores en los últimos años y que actualmente produce el 50% de lo que producía anteriormente.
"Cuando vos fabricás, a veces tenés un pico de producción en el que capaz tenés que hacer un turno más. Hemos llegado a ser 300 trabajadores en esos picos. Hoy somos 100, tomando en cuenta el empleo directo y el indirecto siempre", admitió Martín Nadler, actual director de Lumilagro, en diálogo con el pódcast La Fábrica. "En el momento que vos eficientizás, hacés una baja" de la cantidad de empleados, señaló.
Nadler advirtió que "estamos fabricando el 50% de lo que fabricábamos antes". "Seguimos fabricando una de nuestras líneas de los termos de acero y la parte de afuera de las botellas de vidrio", pero "la botella de vidrio no la estamos fabricando porque nos quedamos con stock en la pandemia", explicó.
En ese marco, agregó que si no fuera por ese stock, hoy traería más partes importadas. "Como el dólar estaba tan alto, competitivamente era conveniente seguir fabricando. Probablemente hoy, si tuviéramos que fabricar, traeríamos eso de India", expresó al respecto. Argentina "no es competitiva en este momento en fabricar algunas cosas. Algunas cosas sí es competitiva para fabricar", añadió.
Aun así, se mostró optimista de cara al futuro: "Puede haber un espacio muy grande para seguir creciendo en personal. Es la apertura de locales propios, por ejemplo. Nuestra idea es tener 15 locales para el 2030", cerró Nadler.
Los despidos en Lumilagro
La apertura de importaciones es una de las principales causas de la crisis económica del gobierno de Javier Milei y una de las empresas más emblemáticas del país dejará de producir los clásicos termos.
Después de 83 años de producción local, la histórica fábrica argentina Lumilagro decidió apagar sus hornos y dejar de fabricar ampollas de vidrio, un cambio drástico que refleja la crisis que atraviesa la industria nacional frente a la competencia extranjera.
Desde 1941, Lumilagro se destacó por sus termos con sello argentino, pero en los últimos dos años la empresa sufrió una caída del 50 por ciento en sus ventas, lo que la llevó a reducir su plantilla en 170 trabajadores. Actualmente, la fábrica mantiene solo 50 empleados directos y otros 50 indirectos, tras un proceso doloroso para la familia y el equipo.
Nadler destacó que entre 2002 y 2013 fue una época próspera, llegando a batir récords en ventas de termos de vidrio en 2012, su producto estrella. Sin embargo, la llegada de termos de acero importados, muchos de ellos de dudosa calidad y tóxicos, comenzó a afectar el mercado local. La crisis se profundizó y la empresa pasó de tener 300 empleados directos en 2013 a solo 220 en 2022.
