Los alimentos se dispararon casi 15% en el conurbano bonaerense

De acuerdo con un relevamiento mensual realizado en comercios de cercanía ubicados en barrios populares de 20 distritos del conurbano bonaerense, los productos que integran la Canasta Básica de Alimentos registraron un incremento superior al 3% en marzo.

14 de abril, 2026 | 00.05

El precio de los alimentos se disparó casi un 15% en los barrios del conurbano bonaerense, de acuerdo a un relevamiento privado hecho en la región más poblada del país. Solo en marzo, los productos que de consumo masivo aumentaron más de 3% y la canasta de alimentación básica se elevó a más de 600 mil pesos para una familia tipo.

De acuerdo con un relevamiento mensual realizado en comercios de cercanía ubicados en barrios populares de 20 distritos del conurbano bonaerense, los precios de los 57 productos que integran la Canasta Básica de Alimentos (CBA) registraron un incremento del 3,36% en marzo. En comparación con diciembre, la suba acumulada alcanzó el 14%, según el relevamiento del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI).

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Más de 600 mil pesos para comer

En ese período, una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos niños— pasó de necesitar $ 566.541,11 para cubrir la alimentación básica y no caer en la indigencia, a requerir $ 646.281,02 tres meses después. En términos interanuales, el aumento fue del 38,36%.

La presión sobre el costo de vida también se refleja en la Canasta Básica Total. Ese mismo hogar, que en marzo de 2025 necesitaba $ 1.064.992,08 para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza, en marzo de 2026 debió contar con $ 1.454.132,43, lo que implica un incremento del 34,54%.

En los últimos doce meses, el rubro carnes encabezó los aumentos dentro de los alimentos, seguido por los productos de almacén y las frutas y verduras, consolidando una tendencia de subas sostenidas en los bienes esenciales.

Más allá de las discusiones sobre la medición de la inflación, la composición de las canastas o los ingresos no registrados, los datos evidencian que la desaceleración de precios observada en la primera mitad de 2025 se interrumpió. Durante el segundo semestre del año y el inicio de 2026, la inflación retomó una trayectoria ascendente, aunque de forma gradual.

Al mismo tiempo, los ingresos de trabajadores, jubilados y beneficiarios de programas sociales no lograron acompañar ese ritmo. Esta brecha creciente entre ingresos y costo de vida vuelve más difícil sostener la idea de una reducción de la pobreza en el período, tal como señalan algunas estadísticas oficiales.

El rol de la asistencia social

En este contexto, la Tarjeta Alimentar —destinada a familias con hijos, embarazadas y personas con discapacidad— perdió capacidad de cobertura. El beneficio, que originalmente se acreditaba en una cuenta específica para la compra de alimentos, fue ampliado en su alcance, pero su monto permanece congelado desde el cambio de gestión y no tuvo actualizaciones durante el segundo semestre de 2025.

Como consecuencia, se amplió la distancia entre el valor de la CBA y la asistencia estatal. La evolución de los alimentos superó ampliamente a los ingresos provenientes de programas sociales.

Un ejemplo de esta dinámica se observa en una familia con dos hijos que percibe AUH y Tarjeta Alimentar. Mientras que en julio, luego de cubrir la canasta básica, disponía de $ 47.336 para otros gastos, en diciembre ese excedente pasó a $ 50.068. Sin embargo, en términos reales, ese monto perdió poder de compra debido al aumento de tarifas y transporte, que superaron el 30% en ese período.

Salarios e inflación: una relación que se deteriora

El comportamiento de los salarios también muestra un cambio de tendencia. Entre julio y octubre de 2025, los ingresos del sector privado registrado lograron ubicarse por encima de la inflación, impulsando el consumo. Sin embargo, en los últimos meses del año esa dinámica se revirtió. En el caso del empleo público, el deterioro del poder adquisitivo fue constante a lo largo de todo el semestre, profundizando la pérdida frente a los precios.

Por último, el informe puntualizó que los datos de distribución del ingreso del cuarto trimestre de 2025 reflejan con claridad el problema estructural: el salario promedio de una gran parte de los trabajadores se mantiene por debajo del nivel necesario para cubrir la Canasta Básica Total, lo que impide a muchos hogares superar la línea de pobreza.

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Rodrigo Núñez

Escribo sobre temas vinculados a la generación y distribución del ingreso. De la zona sur del conurbano bonaerense. Docente de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.