La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó este martes su inquietud ante el Gobierno por la disponibilidad de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al invierno, así como por el impacto que sus costos podrían tener sobre el sector productivo.
El planteo surgió en una reunión de la mesa ejecutiva de la entidad, donde también se revisaron distintos ejes de la agenda industrial y la situación económica actual. En ese marco, se analizó la evolución de la actividad, el acceso a la energía y el desempeño de los distintos rubros fabriles.
Según indicó la UIA, uno de los puntos más relevantes del encuentro fue el suministro de GNL. Desde la conducción remarcaron la necesidad de contar con reglas claras y previsibilidad en materia energética, dado que esto resulta clave para sostener la continuidad de la producción.
En esa línea, la entidad informó que mantuvo contactos con la Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Industria, donde trasladó su preocupación por el abastecimiento durante los meses de mayor consumo, así como por los costos que debería afrontar la industria. Advirtieron que el escenario internacional, atravesado por tensiones geopolíticas, suma volatilidad a los precios de la energía y complica las condiciones de provisión.
Frente a este panorama, la UIA acercó una propuesta que contempla medidas temporales para amortiguar el encarecimiento del GNL sobre la demanda industrial, con el objetivo de sostener los niveles de producción.
Señales débiles en la actividad industrial
Durante el mismo encuentro, el Centro de Estudios de la entidad (CEU) anticipó que en marzo podría registrarse una mejora mensual de la actividad industrial del 5% sin estacionalidad, junto con un crecimiento interanual estimado del 3,6%. Sin embargo, este último dato se explica en gran parte por la baja base de comparación frente a marzo de 2025.
El informe también advirtió que la actividad continúa rezagada: el primer trimestre del año cerraría con una caída interanual del 2,7%, manteniéndose por debajo de niveles registrados en años anteriores. El desempeño sectorial, además, muestra fuertes diferencias. Mientras algunas ramas vinculadas al agro y la energía evidencian una recuperación, otras siguen afectadas por la debilidad de la demanda interna y la mayor competencia de productos importados, como los sectores textil, de maquinaria, materiales para la construcción y bienes durables.
Por último, se destacó la reducción en las tasas de interés para empresas, aunque también se encendieron alertas por el incremento en los niveles de morosidad.
