El economista Carlos Melconian sostuvo que la recuperación de la que se vanagloria el Gobierno no está alcanzando de manera homogénea al conjunto de la sociedad y afirmó que una parte significativa del entramado económico continúa sin mostrar mejoras. El ex presidente del Banco Nación planteó que el escenario actual exhibe una dinámica desigual y sostuvo que la capacidad del oficialismo para consolidar respaldo político dependerá de que los indicadores de actividad y consumo se traduzcan en mejoras concretas sobre los ingresos y las condiciones materiales de amplios sectores.
“Cuando uno ve el nivel de actividad, está recontra y absolutamente confirmado que le va bien al 20% del PIB, que el 30% es neutro y que el 50% del país está hundido”, afirmó Melconian este domingo durante una entrevista con Radio Rivadavia. Las declaraciones se producen en un momento en el que el Gobierno sostiene que el proceso de desaceleración inflacionaria y el ordenamiento de variables fiscales y monetarias constituyen la base de una recuperación económica más amplia. Sin embargo, distintos indicadores vinculados al consumo, el empleo y la distribución del ingreso siguen mostrando trayectorias heterogéneas entre sectores.
Melconian, que integró durante 2023 los equipos económicos de Patricia Bullrich, señaló que el problema central no pasa únicamente por estabilizar precios, sino por generar condiciones para que la mejora tenga efectos más extendidos. En ese sentido, sostuvo que es necesario que “haya efectos distributivos, que no tengan que ver con populismos, berretas de corto plazo, sino con volver a generar progreso en la gente”.
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El economista cuestionó uno de los argumentos que el oficialismo viene utilizando para explicar el desfasaje entre las variables macroeconómicas y la percepción social sobre la economía. Según expresó, no existe una separación prolongada entre una economía ordenada y el bienestar cotidiano. “Si la macro estuviera bien, ineludiblemente le llega la micro, esto pasó en los primeros años de Menem y en los primeros años de Kirchner. “Cuando dicen que la macro está bien y pasa lo que pasa con el 50%, es que la macro no está bien”, afirmó.
La observación apunta al centro del discurso económico del Gobierno, que desde el inicio de la gestión colocó el equilibrio fiscal, la reducción de la emisión monetaria y la baja de la inflación como condiciones necesarias para una recuperación posterior del poder adquisitivo. Desde la administración nacional sostienen que el proceso de estabilización requiere tiempo para consolidarse y que el impacto positivo sobre salarios y actividad aparece con rezago. Bajo esa lógica, la prioridad fue corregir desequilibrios considerados estructurales antes que impulsar medidas de expansión del ingreso.
Melconian planteó una mirada distinta sobre los tiempos y el alcance de ese proceso. Según indicó, los próximos meses aparecen como una etapa decisiva para determinar si la mejora logra ampliarse o si continúa concentrada. “La economía tiene unos meses de acá fin de año, de acá al verano, para mostrar que alguna mejora está más difundida y es masiva. Eso va a ser que mejore el poder adquisitivo de la gente o el crédito. Y ambas variables hoy están con dificultades”, sostuvo.
La referencia al crédito aparece como otro punto relevante dentro del debate económico. El Gobierno impulsó una expansión del financiamiento privado como uno de los motores de reactivación, aunque la evolución del ingreso disponible y el costo del financiamiento siguen siendo variables observadas por analistas y sectores empresarios. En sus declaraciones, Melconian también incorporó una dimensión política al análisis económico. Señaló que el oficialismo atraviesa una etapa distinta respecto de la que permitió construir expectativas durante la campaña presidencial y advirtió sobre los riesgos de una dinámica donde no aparece una alternativa política consolidada.
“En lo económico el Gobierno está sin respuesta”, sostuvo, aunque agregó que “enfrente no hay nada, y si vos no andás bien el que tiene supuestamente que ganarte no aparece, entonces se arma un proceso complicado que lo sufre el país”. “Este gobierno perdió la magia de las tres palabras santas, con las que encandiló al electorado, que fueron dolarización, cierre del Banco Central y una que engloba todo el resto, que es la casta. Este ahora ya es un Gobierno más”, expresó.
Melconian también ensayó una evaluación más amplia del proceso económico actual y del lugar que podría ocupar en una mirada retrospectiva sobre el período. “Probablemente la historia termine calificándolo en su aspecto positivo como la transición o el punto final a algo que no iba más. Yo siempre digo que este Presidente pateó el hormiguero, pero no lo solucionó”, concluyó.
