El Comando Sur de los Estados Unidos puso un pie en la Argentina no solo a partir de la intromisión del Cuerpo de Ingenieros de la Armada de ese país (USACE por sus siglas en inglés) en el esquema de gobernanza de la Vía Navegable Troncal (VNT). También vinieron por el agua, los recursos hídricos y las centrales hidroeléctricas. Hasta ahora solo se conocía el Memorándum que había firmado llave en mano la Administración General de Puertos con la USACE el 30 de noviembre de 2023 (Frente de Todos) y ratificado el 7 de marzo de 2024 por la administración Milei. Pero hubo otro memorándum que se mantuvo oculto, salvo por un desliz que tuvo el exembajador estadounidense, Marc Stanley.
En un comunicado perdido de la Embajada difundido el 20 de marzo de 2024, Stanley explicó que se habían firmado dos Memorándum con el Cuerpo de Ingenieros de la Armada. El otro correspondía a un acuerdo de cooperación rubricado con el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP). A través de un pedido de acceso a la información pública, El Destape accedió al documento que solo fue firmado en inglés y traducido al español más de un mes después de su puesta en funcionamiento.
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Estados Unidos tenía puestos sus ojos en los recursos acuíferos y fluviales del país desde hacía mucho tiempo. La generala de cuatro estrellas, titular del Comando Sur, Laura Richardson, lo había dejado en claro: “El 60% del litio del mundo está en Argentina, Bolivia, Chile; tenemos el 31% del agua dulce del mundo en esta región; con ese inventario, a Estados Unidos le queda mucho por hacer; esta región importa, por eso debemos empezar nuestro juego”.
El 7 de marzo de 2024, los representantes de los Estados Unidos dejaron en claro (en esto se ponen de acuerdo demócratas y republicanos) que venían por la VNT y los recursos hídricos. Por la traza de los 1400 kilómetros del Paraná y su conexión con los ríos de Brasil y Paraguay –una extensión de 3400 kilómetros– se superpone el Acuífero Guaraní con las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yaciretá.
Si bien el ORSEP es un organismo técnico dedicado a la seguridad de las presas, este Memorándum no escapa al programa privatizador de la administración Milei, que ya concesionó por otros 30 años el complejo hidroeléctrico del Comahue (una venta de Caputo a precio vil) y esta semana se conoció el llamado a licitación del Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles, en Mendoza.
Llave en mano
El Cuerpo de Ingenieros de la Armada de los Estados Unidos es el “responsable” de redactar el pliego de condiciones que luego se traduce en los Memorándum de Entendimiento. Son entregados a su contraparte como acuerdos llave en mano. Así ocurrió con el Memorándum firmado con la AGP para el control sobre la Vía Navegable Troncal.
“Fue redactado por el Army corps – la USACE-. Se hizo tal cual lo mandaron los yanquis. Algo similar hicieron en Paraguay. Se quieren meter todo. Se pueden meter hasta en el Río Mocoreta. La AGP no tenía competencia para firmar algo tan amplio. No participó ningún otro organismo”, recordó Hernán Orduna, exrepresentante argentino ante la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP).
Con el Memorándum rubricado con el Organismo de Regulación de la Seguridad de Presas ocurrió algo similar. Fue un texto llave en mano. El mismo fue rubricado por el titular del área, Adriano Borus (designado en ese cargo en 2020) el 7 de marzo de 2024. Pero su contraparte de la USACE le había puesto la firma el 1 de febrero de 2024. Solo se consignó en inglés, lo que da cuenta de que formó parte de un “paquete injerencista” de los Estados Unidos en el que la contraparte local no tuvo ningún tipo de participación. El ORSEP obtuvo una copia en castellano recién el 15 de abril de ese año luego de una traducción pública realizada por la profesional Ana Verónica García.
Antes de la firma del Memorándum, la USACE dictó un curso de capacitación a los empleados de la ORSEP. Esa fue la “excusa” de la presencia estadounidense. La actividad se desarrolló entre el 6 y 7 de marzo de 2024 y estuvo a cargo de Gabriela Lyvers del Cuerpo de Ingenieros de la Armada de los Estados Unidos.
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“El personal de la USACE no visitó el país a pedido del ORSEP. Las actividades presenciales se desarrollaron a partir del contacto iniciado por la USACE en el marco de una misión institucional de difusión de sus servicios de asesoramiento técnico, oportunidad en la cual se coordinaron de mutuo acuerdo las jornadas de capacitación técnica conjunta”, respondió Borus a partir del pedido de acceso a la información pública realizado por este cronista.
¿Qué dice el Memorándum vinculado a las represas?
Estados Unidos se mueve a partir de acuerdos de securitización para la región y el mundo. “Quieren imponer la vieja idea de que los países de la región no tienen que tener fuerzas armadas porque para ellos la verdadera seguridad es la de Estados Unidos. Este principio general – al que nos oponemos- viene acompañado de diferentes instrumentos y mecanismo para garantizarse una mayor presencia, subordinación y control”, analizó en diálogo con El Destape el ex Canciller y Ministro de Defensa, Jorge Taiana.
Los dos Memorándum de la USACE por la gobernanza de la Vía Navegable Troncal y la seguridad de las represas hidroeléctricas se inscriben dentro de estos instrumentos de sometimiento geopolítico.
“El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (“USACE”) y el Organismo Regulador de Seguridad de Presas de Argentina (“ORSEP”), en virtud de los intereses compartidos, han decidido establecer una relación de cooperación para desarrollar actividades conjuntas relacionadas con la seguridad de infraestructuras hidráulicas, y en particular de las Presas, que constituyen un componente esencial de uso sostenible de los recursos hídricos”, puede leerse en el Memorándum.
En Argentina existen más de 180 presas de embalse en operación; dos de ellas son binacionales: Yacyretá, construida en conjunto con la República de Paraguay, y Salto Grande, compartida con la República de Uruguay. Existen además otras 130 azudes y aproximadamente 400 presas arroceras, terraplenes de defensa en al menos 25 ciudades y un significativo número de diques de cola en emprendimientos mineros.
Entre las actividades de cooperación mencionadas sobresale un punto en particular: “La actualización y redacción de regulaciones para la seguridad de las Presas”. ¿La USACE se meterá a legislar en el país? El 4 de julio de 2024, el diputado radical por Mendoza Julio Cobos presentó su proyecto de Ley sobre la seguridad de las presas que incluía la creación de un Registro Nacional de Presas y Archivo Técnico (Trámite Parlamentario 88).
El acuerdo también incluye “las actividades de diseño, construcción, operación y mantenimiento de las Presas, como así también la identificación de áreas donde podría ser beneficioso realizar mayores investigaciones y desarrollos para mejorar las prácticas de ingeniería, construcción”.
El Memorándum propone el “intercambio de información científica y técnica que pueda difundirse y los resultados de la investigación y desarrollo (sujeto a, de ser necesario, abordar los acuerdos de licenciamiento, derechos de autor u otros para la protección de la propiedad intelectual) de acuerdo con las regulaciones aplicables a cada uno de los Participantes”.
¿Serán públicos esos trabajos de investigación? El punto 6 del Memorándum fija las restricciones de divulgación:
“Los Participantes acuerdan que todo dato, documento e información obtenida de la ejecución de este MDE, así como el análisis, informes o programas generados durante su vigencia, se encuentran legalmente protegidos y son considerados información no divulgable, ni total ni parcialmente”.
El Acuífero Guaraní
“Tenemos el 31% del agua dulce del mundo en esta región”, había dicho Richardson en enero de 2023. En una declaración del 12 de marzo de 2024 ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, la generala explicitó que la USACE funciona como la punta de lanza civil del Comando Sur:
“La USACE desarrolla proyectos en apoyo de nuestros ejercicios, integra el trabajo con aliados, realiza intercambios con socios que enfrentan desafíos de ingeniería complejos y trabaja para seleccionar contratistas de ese mismo país o región, a fin de fomentar la inversión en la economía local. La calidad de su trabajo y la transparencia con la que operan están aportando una alternativa respetuosa con el medio ambiente y técnicamente más sólida para superar a la República Popular de China”.
La traza de la Vía Navegable Troncal que atraviesa la Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia coincide geográficamente con las reservas de agua dulce del Acuífero Guaraní. Y sobre el acuífero se encuentran las represas Itaipú, ente binacional paraguayo-brasileño, y Yaciretá, bajo control argentino-paraguayo.
“Uno de los principales intereses geopolíticos de los Estados Unidos sobre las represas de Itaipú y Yaciretá es básicamente el acceso al agua dulce, escasa por ahora y esencial, no solo para la vida humana, sino para la producción de toda clase de mercancías y también el control frente a un eventual uso de estos recursos por parte de terceros”, analizó el politólogo Rubén Manasés Achdjian, en diálogo con este cronista.
La ruta fluvial que une los ríos Paraguay y el Paraná con sus diferentes brazos de desembocadura, desde Cáceres en Brasil hasta Nueva Palmira en Uruguay y el Canal Tamengo, afluente del Río Paraguay, equivale a 3400 kilómetros de largo. El control del acuífero y de la traza navegable le permite a los Estados Unidos el acceso a grandes fuentes de energía y agua dulce, sobre todo para la explotación minera en el triángulo del litio y sostener un esquema de gobernanza que involucra al 17% del comercio global, tan relevante como el Estrecho de Ormúz, el Canal de Panamá o el Estrecho de Malaca.
