Luego de que la inflación de enero se ubicara en 2,9%, varias negociaciones salariales volvieron a abrirse con el objetivo de recomponer ingresos. En un escenario atravesado por la discusión de la reforma laboral y la presión por no quedar rezagados frente al IPC, algunos gremios lograron destacarse por el volumen de sus incrementos o por la estructura de sus bonificaciones.
Con los acuerdos de febrero cerrados, los aumentos impactan en los salarios que se liquidan en marzo de 2026. Entre los sectores que lideran las subas aparecen el plástico, la minería, los mecánicos y los gremios con cláusula de actualización automática.
1. Plástico: 13,25% acumulado y suma fija
La Unión Obreros y Empleados del Plástico (UOYEP) acordó un incremento total del 13,25% en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo 797/22, aplicado de manera escalonada entre septiembre y febrero.
Del total, un 3,9% corresponde específicamente al salario de febrero que se cobra en marzo. Además, el sector percibe una suma extraordinaria de $30.000 hasta febrero inclusive, reforzando el ingreso mensual en un contexto de ajuste inflacionario.
2. Minería: ajustes diferenciados por rama
La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) volvió a posicionarse entre los gremios con mayor dinamismo paritario. La negociación se desarrolla por rama y especialidad, lo que permite ajustes más segmentados:
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Rama Abrasivos-Piedras Esmeriles: 3% acumulativo sobre la base de febrero, completando un esquema que inició con 7% en enero.
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Rama Cal y Piedra (CCT 36/89): incremento directo del 3,5%.
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Rama Extractiva: suma un 3% adicional.
La minería, uno de los sectores estratégicos por generación de divisas, mantiene así una pauta de actualizaciones bimensuales que la ubican como referencia dentro de la industria pesada.
3. SMATA: 7,7% remunerativo hasta marzo
El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), bajo el convenio 594/10, aplicó un aumento remunerativo del 7,7% desde enero, con vigencia hasta marzo de 2026.
Aunque no se trata de un acuerdo nuevo de febrero, el porcentaje permitió adelantarse al dato inflacionario oficial y se complementa con el pago del bono alimentario. Las partes volverán a negociar a partir del 1° de abril.
Los “indexados”: bancarios y petroleros
Más allá de los aumentos fijos, algunos gremios consolidaron la actualización automática por inflación. La Asociación Bancaria aplica cláusula gatillo mensual, por lo que el 2,9% de inflación de enero se trasladará íntegramente al salario de febrero que se cobra en marzo.
Con este mecanismo, el salario inicial bancario supera los $2.125.068, consolidándose como uno de los pisos más altos dentro del sector servicios.
En paralelo, los trabajadores petroleros de Vaca Muerta mantienen negociaciones activas y sumas no remunerativas de $380.000, en función del costo de vida en las zonas operativas.
El segundo trimestre comenzará con reaperturas paritarias de peso, entre ellas las de Camioneros, UATRE y la UOM. El rumbo de las próximas negociaciones dependerá tanto de la evolución inflacionaria como del clima sindical, marcado por despidos, cierres de empresas y el avance de la reforma laboral.
En un escenario de ajuste y debate estructural, los gremios que lograron mayores incrementos en febrero se convierten en referencia para el resto de las actividades que buscan sostener el poder adquisitivo en marzo de 2026.
