La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional Catamarca-La Rioja confirmó que iniciará un paro de colectivos por tiempo indeterminado a partir del martes 29 de julio si antes no aparece una solución al conflicto salarial que mantiene con las empresas de transporte de pasajeros de la provincia. La decisión fue comunicada luego de que el sindicato considerara agotadas las instancias de negociación y conciliación voluntaria, en un escenario marcado por reclamos por salarios adeudados y por el deterioro del sistema de transporte urbano.
La medida alcanzará a las líneas de colectivos que operan en la provincia de Catamarca bajo la representación de la seccional local de la UTA. Hasta el momento no hay una convocatoria oficial que permitiera destrabar el conflicto, por lo que el gremio ratificó el estado de alerta y confirmó que avanzará con la suspensión del servicio si las empresas no regularizan la situación de los trabajadores.
El conflicto se desarrolla mientras el transporte público continúa atravesando dificultades financieras y de funcionamiento en distintas provincias, en un contexto de reducción de subsidios nacionales, aumento de costos operativos y disputas entre gobiernos provinciales, empresas y sindicatos por el financiamiento del sistema. Aunque el paro no afectará al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), vuelve a poner en evidencia las diferencias que existen entre la situación del transporte del interior y la del principal conglomerado urbano del país.
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La conducción de la UTA Catamarca-La Rioja informó mediante un comunicado que durante los últimos meses mantuvo una postura orientada a preservar la continuidad del servicio y priorizar el diálogo con las empresas. Sin embargo, sostuvo que la falta de respuestas terminó por cerrar cualquier margen para continuar negociando sin adoptar medidas de fuerza.
En el documento difundido por la organización sindical, el gremio señaló que existe un "sostenido incumplimiento de las obligaciones salariales" por parte de las empresas y denunció además la existencia de una deuda correspondiente a 2024 que, según indicaron, continúa sin ser reconocida por las prestatarias.
La comisión directiva de la seccional sostuvo que "el salario de los trabajadores es innegociable y no vamos a renunciar a nuestro reclamo", al tiempo que ratificó que la decisión de paralizar el servicio responde al incumplimiento de compromisos que, según afirman, se arrastran desde hace varios meses.
La decisión fue adoptada luego de sucesivas reuniones sin resultados positivos entre representantes gremiales y empresarios del sector. Aunque la huelga ya fue resuelta por la conducción sindical, la UTA aclaró que informará oficialmente cualquier modificación que pudiera producirse en caso de alcanzarse un acuerdo de último momento.
Qué líneas se verán afectadas
La medida de fuerza alcanzará a los servicios urbanos e interurbanos de pasajeros operados por las empresas comprendidas dentro de la jurisdicción de la UTA Catamarca-La Rioja. Esto implica que, de no aparecer una solución antes del inicio de la protesta, las líneas de colectivos que prestan servicio en la capital provincial y otras localidades dejarán de circular desde el comienzo de la medida anunciada.
El paro no comprende, por el momento, a los servicios del AMBA ni a otras jurisdicciones donde la negociación salarial siguió otro camino. La conducción nacional de la UTA no convocó a una medida de alcance federal, por lo que el conflicto mantiene un carácter provincial.
La decisión sindical aparece pocas semanas después de un nuevo incremento en el boleto del transporte urbano autorizado por el gobierno de Catamarca. A comienzos de junio, la tarifa mínima pasó a costar 1.600 pesos, un aumento que modificó la ubicación de la provincia dentro del ranking nacional elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) y la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA).
Con la actualización tarifaria, Catamarca pasó a ubicarse en el puesto 17 entre las ciudades con el boleto urbano más caro del país. Hasta ese momento ocupaba el puesto 29 con un valor mínimo de 1.250 pesos.
El aumento del boleto no logró resolver el conflicto entre empresas y trabajadores. Para el sindicato, la suba de la tarifa no se tradujo en una normalización de las obligaciones salariales, mientras que las empresas vienen sosteniendo desde hace tiempo que los costos operativos crecieron por encima de los recursos disponibles.
La discusión también refleja un escenario que atraviesan numerosas provincias desde que el Gobierno nacional modificó el esquema de subsidios al transporte del interior. Gobernadores, intendentes, empresarios y sindicatos vienen advirtiendo desde hace meses que el funcionamiento del sistema depende cada vez más de los recursos provinciales y municipales o de mayores aumentos tarifarios para compensar la reducción de los aportes nacionales.
En distintas oportunidades, cámaras empresarias señalaron que el incremento de los costos de combustible, repuestos, seguros y salarios complicó el equilibrio económico de las compañías. Del otro lado, los sindicatos sostienen que esas dificultades no pueden trasladarse al salario de los trabajadores ni justificar atrasos en el pago de haberes.
