En una continuidad del ajuste, el gobierno de Javier Milei sostuvo el superávit fiscal durante 2025, pero este se basó en el esfuerzo de los sectores bajos, ya que mientras propició un achicamiento del gasto en sectores como salud y educación, el año pasado bajó la recaudación debido a la quita de impuestos a sectores ricos y pudientes, como el impuesto PAIS, las retenciones al campo y Bienes Personales.
Para 2025, el Gobierno se comprometió con el FMI a obtener un superávit fiscal primario de 1,6% del PBI. Un objetivo que todo indica que podrá alcanzar, ya que, aunque resta conocer el resultado fiscal de diciembre, entre enero y noviembre logró que el superávit fuera de 1,7% del producto bruto interno.
La necesidad de garantizar ese número es el argumento que Milei utilizó para vetar leyes que implicaban un mayor nivel de gasto. Así lo hizo, sobre todo, con la ley que aumentaba el haber mínimo y el bono a los jubilados, así como con la ley que extendía la moratoria. Del mismo modo, fue con esa excusa que vetó la Ley de Emergencia en Discapacidad y la Ley de Financiamiento Universitario, aunque en estos casos el Congreso logró insistir para mantenerlas vigentes.
Por ejemplo, la ONG Argentinos por la Educación advirtió que el gasto en este rubro fue de 0,88% de PBI en 2025, menor al 0,91% de 2024 y muy lejos del 6% que estaba estipulado por ley, antes de que este requerimiento fuera derogado con el Presupuesto 2026 que se sancionó hace dos semanas.
En tanto, el sector salud también sufrió recortes en sectores estratégicos, no solo por el menor acceso de los jubilados a los medicamentos del PAMI sino también por ajustes a organismos claves del área como la Superintendencia de Servicios de Salud (-56% de gasto real), hospitales nacionales (30% a -38%), Instituto Malbrán (-26%) y ANMAT (-27%), según datos del CEPA.
Los impuestos a los ricos que Milei bajó en 2025
Sin embargo, lo cierto es que, mientras impulsaba estos ajustes, el Gobierno eligió bajar impuestos a sectores pudientes, lo que determinó que la recaudación cayera, en términos reales, un 1,7% en 2025. Esto significó, de hecho, que la presión tributaria del año pasado (el porcentaje del PBI dedicado al pago de impuestos) fue de 21,9% del producto, por lo que se trató de la menor desde el 2006, precisó la consultora Outlier, que dirige Gabriel Caamaño Gómez.
Justamente, el grueso de la caída real de la recaudación se debió, principalmente, a la variación negativa de tres impuestos, agregó Outlier. En primer lugar, a la eliminación del impuesto PAIS, que entró en vigencia en diciembre de 2024. "Este factor explicó la mayor parte del retroceso, ya que el impuesto PAIS había aportado recursos por 1,1% del PBI durante 2024 y tuvo una participación nula durante 2025. Este es un factor permanente a la hora de explicar la dinámica de la presión tributaria nacional", señaló la consultora sobre este tributo que gravaban, si no a sectores ricos, al menos a la clase media con resto como para comprar dólares para ahorro.
En segundo lugar, la menor recaudación fue producto de la baja de otro impuesto a los ricos, en concreto, del "mal desempeño de la recaudación de Derechos de Exportación (DEX) a partir de agosto de 2025", que "se tradujo en una contracción real anual (deflactada por IPC) de casi 16%", alertó la misma consultora. Es decir, desde que Milei hiciera permanente la baja en las retenciones que había regido hasta junio. Luego, el grueso de la liquidación restante de las cerealeras se dio durante los pocos días de vigencia de las retenciones cero, lo que a su vez hizo que el resto del año las ventas de granos fuesen mucho más bajas de lo normal.
En tercer lugar, la baja en la recaudación "tiene que ver con la ausencia de recursos tributarios extraordinarios significativos que sí habían sido importantes en el último tramo de 2024, de la mano del blanqueo, el REIBP y la moratoria en materia de Seguridad Social", cerró Outlier.
Precisamente, el REBIP no es otra cosa que el Régimen especial de ingreso del Impuesto sobre los Bienes Personales, que el Gobierno sancionó mediante la Ley de Medidas Fiscales y Paliativas Relevantes a mediados de 2024, mediante el cual la ARCA otorgó una rebaja de alícuotas para los períodos fiscales de 2023, 2024 y 2025 a los contribuyentes que hayan cumplido con el pago del tributo en los años previos. Según detalló la consultora LCG, entre retenciones y Bienes Personales el Gobierno recaudó 1,4 puntos porcentuales menos del PBI el año pasado.
