La reforma laboral que pretende imponer la administración Milei cosecha cada vez más rechazos sin medias tintas (ni negociaciones para suavizarla). El Foro por la Defensa del Derecho del Trabajo y de la Justicia Social, que reúne a más de un centenar de organizaciones del mundo laboral de toda Latinoamérica, publicó un documento con los principales cuestionamientos al proyecto oficial.
“Nada, absolutamente nada de los contenidos de esta iniciativa es admisible y compatible con ninguno de los Tratados, Convenios Internacionales de la OIT, la Constitución Nacional Argentina, los principios generales y específicos del derecho internacional y nacional del trabajo y de la seguridad social”, puede leerse en el texto presentado.
A través de un comunicado, los integrantes del Foro anunciaron que llevarán adelante “acciones de resistencia a lo largo y lo ancho de todo el país”, y exigirán reuniones con gobernadores y legisladores nacionales con el objetivo de frenar el avance del proyecto que sería tratado por el pleno del Senado el próximo 11 de febrero.
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“La progresiva eliminación de la Justicia Nacional del Trabajo encubre el propósito de impedir que los trabajadores puedan reclamar sus derechos. Y la obediencia debida que se impone respecto de los fallos de la Corte Suprema afecta la independencia de los jueces y juezas laborales”, argumentó Roberto Pompa, ex juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y uno de los impulsores del Foro.
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Un decálogo para derrumbar el proyecto de reforma
El Foro por la Defensa del Derecho del Trabajo y de la Justicia Social se conformó a finales de 2025 y reúne a más de un centenar de asociaciones de la abogacía laboralista nacional e internacional, de la justicia del trabajo, de las universidades, y a las tres centrales sindicales del país.
A través del documento titulado “Un proyecto en contra de la clase trabajadora”, los integrantes de este cónclave desgranaron en diez puntos los alcances regresivos de la reforma laboral impulsada por la Libertad Avanza.
- El proyecto no es compatible con ninguno de los Tratados, Convenios Internacionales de la O.I.T, la Constitución Nacional Argentina, los principios generales y específicos del derecho internacional y nacional del trabajo y de la seguridad social y su inserción en el conjunto de los Derechos Humanos.
- Lo que se expresa a través de su normativa es la demolición, liquidación, extinción y cancelación de los contenidos más esenciales de un conjunto intangible de normas y valores que son universales, irrenunciables, rectores de las relaciones individuales y colectivas del trabajo.
- A la indefensión individual de los trabajadores y trabajadoras en las relaciones sociales de trabajo se suma la reducción a límites extremos de la presencia y acción sindical y de representación colectiva, limitando el derecho de reunión y restringiendo de modo prácticamente prohibitivo el ejercicio del derecho de huelga. El verdadero objetivo de esta reforma es el golpe mortal a la negociación colectiva por actividad.
- Las leyes laborales crean trabajo. En Argentina, con la ley vigente, se crearon millones de puestos de trabajo y, de igual modo, se perdieron. Lo que determina el crecimiento positivo de los indicadores sociales es la política económica. (N.d.R: según el Indec, en dos años de gestión Milei se destruyeron 212.000 puestos de trabajo registrados).
- No existe tal cosa como la “industria del juicio laboral”. En todo caso, la litigiosidad existente deriva del alto nivel de ilegalidad del mundo del trabajo y de una verdadera “industria del incumplimiento patronal”.
- La eliminación de los sistemas de indemnizaciones y sanciones frente a los incumplimientos de las obligaciones derivadas de las relaciones laborales no hará más que incrementar los niveles de precarización existentes, favoreciendo la evasión laboral, previsional y la informalidad.
- La implementación del Fondo de Asistencia Laboral disminuye los ingresos del Sistema Previsional (SIPA), mediante la reducción de 3 puntos porcentuales en las contribuciones patronales, desfinanciando de tal manera los ya escasos recursos de la seguridad social en detrimento de trabajadoras y trabajadores.
- La progresiva eliminación de la Justicia Nacional del Trabajo encubre el propósito de impedir que los trabajadores puedan reclamar sus derechos en igualdad de condiciones. La asignación de competencias al Fuero Contencioso Administrativo elimina la garantía del juez natural y la existencia de una justicia especializada en el trabajo.
Ante el rechazo absoluto que se propone sobre el corpus presentado por el Poder Ejecutivo, desde el Foro contraponen la necesidad de abrir discusiones políticas que conciernen a un “fortalecimiento del sistema protectorio del derecho laboral y una política estatal que elimine la clandestinización y privación de derechos y garantías constitucionales para un universo que ya está representando la mitad de la totalidad de la fuerza de trabajo activa”.
La precarización laboral de Milei en números
La reforma laboral que impulsa La Libertad Avanza no generará nuevos puestos de trabajo ni mejorará las condiciones de los actuales empleados en relación de dependencia ni informales. Solo basta analizar lo sucedido durante los primeros dos años de gestión de La Libertad Avanza caracterizados por un incremento de la pauperización de la vida: se necesitaron más horas de trabajo para subsistir con salarios que siguen perdiendo poder adquisitivo.
De acuerdo al último informe del Indec sobre la Cuenta Generación del Ingreso, al tercer trimestre de 2025, el total de puestos de trabajo asalariados registrados fue de 11.063.000, cuando dos años atrás habían sido 11.275.000.
Esta ecuación da cuenta de que en dos años de gestión se destruyeron 212.000 puestos de trabajo registrados. Al mismo tiempo, los informales se ubicaron en los 5.669.000 cuando dos años atrás eran 5.486.000: se multiplicaron por 183.000.
El avance de la precariedad también se observa en la cantidad de horas trabajadas. En el caso de los registrados, hubo una merma de las horas del 1,7%, mientras que los empleados no registraron tuvieron que destinar un 3,6% más de horas para llevar el día a día de sus vidas (la subsistencia misma), mientras que los cuentapropistas tuvieron que incrementar su jornada en un 3,3%. Aun así, los salarios quedaron por debajo del costo real de vida.
