Desde enero de 2026 comenzó a regir un nuevo esquema de subsidios al gas natural definido por el Gobierno, que modifica de manera sustancial el sistema vigente hasta 2025. Los cambios impactan tanto en quiénes acceden al beneficio como en cuándo y sobre qué volumen de consumo se aplica el subsidio, con un esquema más acotado y focalizado en los meses de mayor demanda.
Según estimaciones de la consultora Economía y Energía (EyE), el rediseño implicará aumentos efectivos en las facturas, especialmente para los hogares de menores ingresos, que enfrentarían subas promedio cercanas al 23% respecto de 2025, aunque el impacto final variará según el momento del año y el nivel de consumo.
Uno de los cambios centrales es la eliminación de la segmentación tradicional por niveles N1, N2 y N3. A partir de 2026, el sistema distingue solo entre hogares que reciben subsidio y hogares que no. El nuevo criterio de acceso está determinado por un umbral de ingresos: podrán recibir subsidio aquellos hogares con ingresos mensuales iguales o inferiores a tres canastas básicas totales (CBT), que actualmente equivalen a $3,77 millones. Además del ingreso, el Estado cruzará datos patrimoniales y de consumo para definir automáticamente si corresponde o no el beneficio.
Cómo se aplica el subsidio al gas
En el caso del gas, el subsidio mantiene una bonificación del 50%, pero con una diferencia clave respecto del esquema anterior: solo se aplica durante los meses de mayor consumo, es decir, entre abril y septiembre. El descuento del 50% rige sobre un bloque de consumo determinado, cuyo volumen varía según la zona geográfica del usuario. Todo consumo que supere ese bloque se paga a tarifa plena, sin subsidio. Hasta 2025, este beneficio se aplicaba durante todo el año. Desde 2026, en cambio, no habrá subsidio regular en los meses de verano, lo que implica un cambio relevante en la estructura de la factura anual.
Bonificación adicional transitoria durante 2026
De manera excepcional, el Gobierno definió un beneficio extra durante 2026. En enero se aplica una bonificación adicional del 25%, incluso en un mes que normalmente no tendría subsidio al gas.
Ese descuento extraordinario se irá reduciendo de forma gradual, a razón de 2 puntos porcentuales por mes, hasta desaparecer en diciembre de 2026.
Así:
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En enero, el gas tiene un 25% de subsidio.
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En febrero, baja al 23%.
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En marzo, al 21%, y así sucesivamente.
A partir de 2027, el esquema quedará limitado únicamente al subsidio del 50% entre abril y septiembre.
El impacto del nuevo esquema no será uniforme. Según EyE, los hogares de menores ingresos enfrentarían los mayores incrementos relativos, con subas promedio del 23% interanual, producto de que el Estado subsidia menos volumen de consumo y durante menos meses del año. Además, el aumento efectivo dependerá del perfil de consumo y de la época del año. En invierno, el subsidio sigue vigente pero sobre un bloque más limitado; en verano, directamente desaparece, salvo por la bonificación transitoria de 2026.
Qué pasa con quienes ya estaban inscriptos en el RASE
Los usuarios que ya estaban registrados en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) no deben reinscribirse. Sus datos fueron migrados automáticamente al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). No obstante, el sistema permite actualizar mensualmente la información mediante una declaración jurada, lo que resulta clave para quienes cambian su situación laboral o de ingresos.
Desde la Secretaría de Energía señalan que el nuevo esquema apunta a ordenar el gasto público, focalizar los subsidios en los sectores más vulnerables y reducir distorsiones en el consumo energético, aunque con un impacto directo en las facturas que los usuarios sentirán a lo largo de 2026.
