El Gobierno nacional informó los aumentos promedio que se aplicarán en febrero de 2026 en las tarifas de luz y gas, en el marco de la implementación del nuevo esquema de subsidios energéticos focalizados y del mecanismo de actualización destinado a evitar atrasos tarifarios.
Según precisó la Secretaría de Energía, el precio de la electricidad registrará un incremento promedio del 3,59% para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que reciben el servicio a través de Edenor y Edesur. En el resto del país, los ajustes en las boletas de luz quedarán sujetos a las decisiones que adopte cada jurisdicción provincial, dado que las tarifas finales dependen de reguladores locales.
En el caso del gas natural por redes, el aumento será más significativo: el ajuste promedio a nivel nacional alcanzará el 16,86%, como resultado de la aplicación del precio unificado anual del gas y de la reformulación integral del esquema de subsidios.
Por qué aumentan las tarifas
Desde la Secretaría de Energía explicaron que los incrementos de febrero responden a una combinación de factores estructurales y regulatorios. Entre ellos se destacan:
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La aplicación de la cuota mensual correspondiente a la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT).
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La actualización periódica mediante la fórmula de ajuste automático, que combina el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), con el objetivo de evitar el deterioro real de las tarifas.
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La puesta en marcha del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que redefine quiénes reciben asistencia estatal.
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La implementación de un precio de gas unificado y fijo para todo el año, que genera un salto en febrero —mes de bajo consumo— pero apunta a evitar subas abruptas durante el invierno.
Desde la cartera energética, conducida por María Tettamanti, señalaron que el nuevo esquema busca “dar previsibilidad al usuario y evitar sobresaltos estacionales en los meses de mayor consumo de gas”, especialmente durante el invierno.
Tarifas: el impacto en las facturas de gas
El Gobierno también detalló cómo se traducirán estos aumentos en las boletas de gas para los hogares, según categoría de consumo:
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La categoría residencial más numerosa (R1), que concentra el 42% de los usuarios —casi cuatro millones de hogares—, tendrá incrementos de $3.000 o menos.
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Aproximadamente uno de cada cinco usuarios verá un aumento inferior a $1.000.
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Para las primeras cuatro categorías residenciales, que representan el 70% del total de usuarios de gas del país, los aumentos promedio se ubican entre $960 y $6.400.
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En las categorías residenciales de mayor consumo (el 30% restante), los incrementos promedio oscilan entre $2.900 y $11.300.
El peso de los servicios públicos en el AMBA
De acuerdo con el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía y Política (IIEP – UBA-Conicet), en enero un usuario del AMBA sin subsidios destinó $192.665 mensuales al pago de servicios públicos. Esa canasta incluyó un gasto promedio de $50.611 en electricidad, $22.883 en gas, $33.733 en agua y $85.438 en transporte público para una familia tipo.
Desde diciembre de 2023, cuando asumió el gobierno de Javier Milei, la canasta de servicios públicos en el AMBA acumuló un aumento del 594%, frente a una suba del 194% en el nivel general de precios. La brecha entre ambos indicadores alcanza así los 400 puntos porcentuales.
En términos interanuales, el aumento de la canasta de servicios fue del 33%, ubicándose 1,5 puntos porcentuales por encima de la inflación minorista de 2025. El mayor incremento se observó en el transporte, con una suba del 52%, mientras que el gasto en agua, electricidad y gas aumentó 16%, 21% y 29%, respectivamente.
