El ministro de Economía de Formosa, Jorge Ibáñez, advirtió sobre el impacto directo que la caída de los recursos nacionales está generando en las finanzas provinciales y municipales, en un contexto de recesión económica que, según señaló, “no repunta” y continúa afectando al conjunto del país.
De acuerdo con datos oficiales correspondientes a abril de 2026, Formosa se ubicó entre las provincias más perjudicadas por la baja en las transferencias automáticas de origen nacional. En el primer cuatrimestre del año, la provincia registró una caída real del 6,2% en comparación con el mismo período de 2025, mientras que en la medición interanual el descenso fue del 3,2%.
El funcionario explicó que, aunque en términos nominales los envíos muestran incrementos, al descontar la inflación interanual, estimada en un 32,4%, los recursos pierden capacidad real. En abril, Formosa recibió $190.336 millones en concepto de coparticipación, leyes complementarias y compensaciones, pero ese monto no logra sostener el poder de financiamiento del Estado.
“El descenso sostenido de los recursos nacionales no es una discusión técnica, tiene consecuencias concretas sobre la capacidad de las provincias y también de los municipios para sostener servicios, inversión y acompañamiento social”, afirmó Ibáñez en comunicación con la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor). En ese sentido, subrayó que la caída de fondos impacta directamente en el funcionamiento integral del Estado.
Uno de los principales factores detrás de esta situación es la retracción del consumo, que afecta de manera directa la recaudación de impuestos coparticipables como el IVA. “Si el consumo no se recupera, la recaudación tampoco, y eso termina afectando directamente a las provincias”, sostuvo el ministro, al remarcar que este tributo continúa mostrando signos de debilidad.
A nivel nacional, los envíos por coparticipación registraron en abril una caída real del 3,6% interanual. La baja se explica principalmente por la merma en la recaudación del IVA (-3,3%), el descenso en Ganancias y la fuerte caída de impuestos internos (-20,7%), todos indicadores vinculados a la actividad económica.
El impacto no solo alcanza a la administración provincial. Ibáñez advirtió que la disminución de recursos también genera tensiones en los municipios, que dependen en gran medida de la asistencia provincial para cumplir con sus obligaciones. “Cuando la recaudación nacional cae, se tensionan las administraciones locales y se genera una presión adicional sobre toda la estructura pública”, explicó.
En términos históricos, el deterioro es aún más pronunciado. Comparado con 2023 y ajustado por inflación, abril de 2026 mostró una caída real del 15,9% para Formosa, mientras que el acumulado de los primeros cuatro meses del año presenta una contracción del 13,7%.
A nivel país, abril marcó la cuarta caída interanual consecutiva de las transferencias automáticas y la quinta en los últimos siete meses, lo que confirma una tendencia sostenida de debilitamiento en la recaudación. Si bien se registró una leve mejora respecto a marzo, no alcanza para revertir el escenario general.
“Formosa mantiene equilibrio y responsabilidad fiscal, pero ninguna provincia puede ser indiferente a un contexto donde los recursos pierden volumen real mes tras mes”, concluyó el ministro.
