La ciencia en Argentina atraviesan un momento crítico marcado por la reducción del financiamiento, la pérdida de recursos humanos y una fuerte incertidumbre institucional por parte del Gobierno Javier Milei. Científicos formoseños del universo académico repudiaron la crítica situación.
El profesor emérito del Instituto Balseiro, Jorge Granada, advirtió sobre el abandono de proyectos estratégicos, el deterioro salarial y la creciente fuga de talentos jóvenes, en un escenario que, según afirmó, compromete el desarrollo soberano del país.
En diálogo con AGENFOR, el científico formoseño denunció el abandono de iniciativas científicas de largo plazo por parte del Estado nacional. Granada señaló que la situación actual implica un retroceso significativo en proyectos que durante años fueron considerados estratégicos para el desarrollo energético del país.
“Cuando se inicia el Gobierno nacional se detiene el proyecto que había sido durante muchos años el proyecto bandera de la Comisión Nacional de Energía Atómica”, afirmó en referencia al CAREM, el reactor modular diseñado en Argentina.
El especialista recordó que se trataba de un desarrollo con potencial internacional: “Estábamos proyectando una posibilidad extremadamente interesante de desarrollar un reactor para generar energía eléctrica, con un diseño totalmente nacional”.
En ese marco, Granada describió el presente como “tiempos oscuros" para la soberanía tecnológica del país.
El proyecto CAREM y la pérdida de capacidades
El proyecto CAREM, considerado uno de los desarrollos tecnológicos más avanzados del país, permanece paralizado, lo que, según Granada, implica la pérdida de una oportunidad estratégica en el escenario global. El investigador advirtió que esta interrupción no solo afecta al proyecto en sí, sino también al capital humano formado durante décadas en el sistema científico argentino.
En ese sentido, alertó que la falta de continuidad dejó sin perspectivas a jóvenes profesionales del área nuclear, lo que acelera la salida de talentos hacia otros países o sectores.
Granada también describió un escenario de fuerte crisis interna en la CNEA, atravesado por bajos salarios y falta de motivación profesional. “Nos encontramos en una situación de incertidumbre y caótica”, sostuvo, al señalar que los ingresos en el sistema científico-tecnológico son “extraordinariamente bajos”.
A esto se suma, según explicó, la ausencia de proyectos atractivos que permitan retener a las nuevas generaciones de investigadores, lo que profundiza la fuga de talentos.
Reclamo por financiamiento y futuro del sector
El especialista advirtió que el sistema científico y tecnológico es clave para la competitividad del país en un mundo cada vez más dependiente de la innovación. En ese sentido, reclamó el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y una política de fortalecimiento sostenido del sector.
“El sistema científico-tecnológico es la herramienta indispensable para tener un futuro mejor”, concluyó Granada.
