Rescatistas en Venezuela, que lidian con extenuantes horas de búsqueda de víctimas de los dos terremotos que azotaron al país la semana pasada, comienzan a ver reducidas las esperanzas de hallar sobrevivientes más de cinco días después del desastre.
Grupos de rescate de Ecuador y de Estados Unidos detuvieron sus labores tras más de 40 horas de trabajo la madrugada del martes en Macuto, una localidad de La Guaira, la más afectada por los dos terremotos, después de dejar de recibir respuesta de una madre y sus tres hijos sepultados en su edificio de nueve pisos.
"Al final creemos que los días ya han pasado y que lo único que encontramos va a ser muerte", dijo el mayor Jorge Montanero, líder del equipo EQ11, de Guayaquil, la ciudad costera ecuatoriana. "Por desgracia, las cosas no se han dado de manera favorable", agregó el rescatista en medio de los escombros y luego de atravesar cuatro lozas del edificio para intentar ubicar a los cuatro atrapados.
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La devastación generalizada en algunas zonas de Venezuela puede observarse desde el espacio. La NASA ha estimado, a partir de imágenes satelitales, que cerca de 59.000 edificios probablemente resultaron dañados o destruidos por los dos terremotos del 24 de junio, de magnitud 7,2 y 7,5 y ocurridos con apenas unos segundos de diferencia.
Parte de las edificaciones derrumbadas no han recibido a rescatistas profesionales y han sido familiares o vecinos los que han trabajado removiendo piedras para rescatar gente o cadáveres, de acuerdo con sobrevivientes y habitantes de distintas localidades.
"Sin duda, estamos ante una cifra superior a la ya comunicada. Puedo ofrecerles una estimación: estamos adquiriendo —y esto es algo que se ha acordado con las autoridades locales— 10.000 bolsas para cadáveres", dijo el lunes en su oficina en Caracas, Gianluca Rampolla, coordinador residente de las Naciones Unidas en Venezuela.
El Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirma que al menos 1.750 personas murieron a causa de los terremotos, que destruyeron o dañaron más de 850 edificios, dejando miles de heridos y a unas 16.000 personas sin hogar. Un sitio web promovido por la oposición política del país cifra en unas 43.000 las personas que siguen desaparecidas.
Con información de Reuters
