Argentina atraviesa un nuevo récord de casos de sífilis y el fenómeno ya encendió alertas en todo el sistema de salud. Los datos oficiales del sistema nacional de vigilancia epidemiológica muestran que en 2025 se registró la cifra más alta en cinco años con más de 55.000 diagnósticos confirmados, según datos del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud. Entre las provincias con tendencia ascendente, La Rioja se mantiene alerta por su tendencia ascendente en los casos.
En comparación con 2022, el aumento alcanza el 38,5 %, y el perfil etario de los contagios revela un patrón claro: el 76 % de los casos se concentra en personas de entre 15 y 39 años, con picos especialmente marcados en los grupos de 20 a 24 y de 25 a 29 años. Se trata, en su mayoría, de jóvenes y adultos jóvenes sexualmente activos.
La situación en La Rioja no es ajena a este escenario nacional. Profesionales del sistema de salud provincial advierten un incremento sostenido de diagnósticos y señalan factores recurrentes detrás del repunte: menor uso del preservativo, relaciones sexuales sin protección, multiplicidad de parejas y una marcada caída de las prácticas preventivas.
El infectólogo riojano Claudio Strasorier remarcó que el problema excede a los grupos considerados “de riesgo” y que la prevención debe ser constante. “Incluso quienes mantienen una pareja estable deberían testearse al menos una vez al año”, sostuvo en comunicación con medios locales, y subrayó que el diagnóstico temprano es clave para cortar la cadena de transmisión y evitar complicaciones.
A nivel nacional, los especialistas coinciden en que la sífilis es una enfermedad que volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria. La ginecóloga Julieta Vera definió el escenario actual como una “reaparición” de un problema que durante años se creyó controlado. En ese marco, alertó que adolescentes y adultos jóvenes son hoy los más expuestos.
Los expertos coinciden en tres ejes fundamentales para frenar la expansión: el uso sistemático del preservativo, el testeo frecuente y la implementación de campañas de información sostenidas, especialmente en espacios digitales donde se informan las nuevas generaciones. A esto se suma una preocupación creciente por la transmisión vertical, de madre a hijo, cuando los embarazos transcurren sin controles adecuados, una situación que puede derivar en consecuencias graves para el recién nacido.
Cómo se contagia la sífilis
Al ser consultada sobre las formas de contagio, la profesional explicó que la sífilis es una infección de transmisión sexual que "se contagia a través de las mucosas, ya sea oral, anal o genital”, aunque los más importante es la "transmisión vertical".
En sus etapas, las enfermedad pueden manifestarse con síntomas leves o incluso generar signos evidentes, lo que favorece su propagación. Sin diagnóstico y tratamiento oportunos, "puede evolucionar a formas más graves con compromiso neurológico, cardiovascular y sistémico", amplió la especialista.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de atender este crecimiento, ya que la sífilis es una infección curable si se detecta a tiempo. Su incremento se vincula, principalmente, al no usar preservativos y otros métodos de barrera.
Según el Ministerio de Salud de la Nación y la OPS/OMS se contagia por:
- Vía sexual: por relaciones vaginales, anales u orales sin uso de preservativo. La transmisión ocurre por contacto directo con las lesiones infecciosas en genitales, ano, boca o labios.
- Vía perinatal: de madre infectada al bebé durante el embarazo o el parto, lo que puede causar sífilis congénita.
- Factores de riesgo: la falta de uso de preservativo, múltiples parejas sexuales y el desconocimiento de la infección (ya que muchas veces es asintomática o las lesiones no son visibles) aumentan la probabilidad de transmisión.
